26 junio 2007

"Mensaje cifrado" de Marta Zafrilla Parte I


Hace unos días leí con mucho gusto y entretenimiento la novela de Marta Zafrilla que ha ganado la edición del 2007 de Gran Angular, premio convocado cada año por ediciones SM.

Tenía varios motivos para emprender tan prontamente la lectura de un libro, como se dice, recién salido del horno. Me gusta esta expresión porque asemeja los libros al pan recién cocido, a los dulces laboriosamente trabajados y saboreados luego con fruición. En primer lugar, como persona interesada en la literatura en general y en la destinada a un púlbico juvenil en particular; en segundo lugar, como pedagoga de la literatura, ya que cada año me enfrento a la difícil tarea de encontrar lecturas adecuadas para cada grupo de jóvenes. Por último, porque conocía a Marta Zafrilla y a Rubén Castillo, su compañero, y este motivo, que puede parecer baladí, para mí no es el menor.

Una vez comenzado el libro, al interés que por sí misma tiene la novela, se unieron otras razones sentimentales y personales.

Descubrí con mucho placer que la novela estaba basada en el juego de la oca, lo que la hacía aún más entrañable para mí. Aparte mis juegos infantiles, comencé a jugar a la oca con asiduidad con mi nieto Marcelo. Primero jugábamos en un vulgar tablero moderno, pero nos gustó tanto la cosa que para no sé ya qué evento familiar pedimos de regalo un tablero de juegos bien chulo. Como el encargo lo llevó a cabo Fernando, que en esos casos no se anda con tonterías, compró una caja de juegos preciosa, con fichas de madera suaves y delicadamente tintadas, con tableros facsímiles de otros antiguos y dados especiales para cada juego. Sé que le costó una buena cifra, pero nunca quiso decirnos cuánto; al fin y al cabo era un regalo. Pues bien, si todos los tableros y fichas eran estupendos, el de la Oca era una preciosidad; un facsímil de un tablero francés de fines del siglo XIX, donde lo único que se había cambiado era la traducción al español de las reglas del juego. Las fichas eran cuatro patitos esquemáticos tallados en madera, cada uno en un color. En ese tablero hemos jugado Marcelo y yo innumerables partidas, en las que nadie podía dejar ganar a nadie –en el ajedrez o en el parchís la abuela puede hacer trampas al revés, o sea, para que gane el pequeño, en la oca no, porque la oca es la misma vida azarosa y los dados mandan. Ya que la oca final, aquella a la que llega el ganador, oronda e impoluta, porta en el tablero una ondeante bandera francesa, yo empecé a cantar la Marsellesa cada vez que ganaba, y Marcelo aprendió pronto esa convención triunfal. Eso ya ha quedado como una complicidad entre nosotros, y si alguna vez juega con el Abuelito, no lo hacen; la Marsellesa triunfal es algo nuestro solamente. Por razones ajenas a mi voluntad no he podido hacer unas fotos del susodicho tablero y sus patitos de colores, pero sin duda las haré y las pondré en cuanto el destino -los dados- me lo permitan. Mientras tanto, ofrezco una foto de Marcelo, aunque no esté jugando a la oca, porque, como soy su abuela y ya se sabe cómo son las abuelas, tengo que decir que es el más guapo.

25 junio 2007

Música andalusí: referencias discográficas

Discografía andalusí


Para los que quieran escuchar unas formas musicales que hoy en día empiezan a ser apreciadas por los amantes de la música antigua, ofrezco esta discografía seleccionada de la página que podéis encontrar en el enlace. Reconozco que mi afición a la música medieval no es muy común, pero puede que encontréis un tesoro desconocido en ella. Sin música se puede vivir, pero la vida sería diferente, mucho más amarga y triste. Aquí tenéis los lujos de los amantes de la música, aquello que no alcanzan ni siquiera quienes tienen gusto y afición. Yo he seleccionado estos porque son los que empezaré a buscar por los escasos medios que el comercio estándar nos ofrece. Ya he escuchado algo de música andalusí y tengo algunas grabaciones, pero creo que ninguna debe de alcanzar la calidad de estas que propongo.


IBN ARABI

El Interprete de los Deseos

CDPN-360

Taryumán al-Ashwáq
Ensemble Ibn Báya & Cofradía Shushtari

Hermana de la Luna

CDPN-330

Moaxaja Andalusí de Alepo
Wasla Rast
Al Turath Ensemble - Mohamed Hammadye

JOYAS DE LA MÚSICA CULTA ÁRABE

CDPN-300

Abdel Karim Ensemble

NUBA AL-ISTIHLAL

Música Andalusí

CDPN-250

GRUPO IBN BAYA

OMAR METIOUI - EDUARDO PANIAGUA
EL ARABI SERGHINI MOHAMMED - LUIS DELGADO

Abdesadek Chekara: música andalusí

Abdesadek Chekara

En Tetuán mis amigos me hablaban de Abdesadek Chekara, un músico excelente que cultivaba la música andalusí. Lo escuché en algunas grabaciones, porque para entonces había muerto ya. Su sobrino Jalal continuaba la tradición familiar como violinista de orquesta andalusí. Se le puede escuchar en este vídeo y, para conocer mejor a su tío, un verdadero músico emblemático de la ciudad de Tetuán, pinchad en el enlace al principio de esta entrada.

Todo esto lo pongo aquí para que no haya confusiones. Esto que podéis oír en el vídeo es música andalusí; ya veis que muy difícilmente se parece a un himno nacional. La música de la Nuba al-istihal inspiró el himno de España o quizás fue transmitida la melodía de generación en generación, pero sólo eso. La letra, naturalmente, nada patriótica: poemas de amor y religiosos, o la feliz simbiosis que la mística de cualquier religión hace de ambas cosas, como bien sabía, por ejemplo, Juan de la Cruz, al que aprovecho para felicitar por su santo, aunque sea con retraso, y dedicarle estos cánticos espirituales del mundo árabe. ¡Felicidades, Juanico!

08 junio 2007

Una letra para el himno de España

Tengo un amigo muy querido y recordado en Ceuta que se llamaba Jesús Flores. Él es profesor de latín en un instituto de aquella ciudad. Ahora, y desde hace tiempo, ya no se llama Jesús Flores, sino El Mehdi Flores, pues se convirtió al Islam al casarse con la encantadora Fusía, con la que tuvo un niño precioso y luego una preciosa niña. Su nombre islámico me ha recordado siempre a los de aquellos andalusíes españoles que marcharon desterrados a Tetuán y Fes, donde siguieron llamándose, por ejemplo, Ahmed Torres o Abselam Baeza.
Este amigo, que es uno de los hombres más eruditos que he conocido, y eso en varias materias humanísticas, me descubrió que el himno de nuestro país era en realidad una composición musical andalusí, sobre un poema de Avempace, cuyo nombre árabe era Ibn Báya, filósofo andalusí del siglo XI. Y me remitió a una página web, la Web Islam, de la Conferencia Islámica española. Allí pude oír esa curiosidad sobre la que llamamos Marcha Real y que es el himno de nuestro país.
Hoy unos amigos me lo han recordado y he pensado que es bueno saberlo, para mi y para los que me visitáis. Lo mejor de todo es que no tenemos que apurarnos por la letra de nuestro himno porque ya tiene. Es esta.

“Acaso la perfección de la belleza
no te dejó ver el cansancio de mi mente.
Aquel que te envió me respondió
con la somnolencia de mis párpados.
Seguí con las hermosas y vivo esclavo de mis deseos.
¡Si pudiera ver con mis propios ojos a mi Señor!,
¡ay! Si pudiera verlo.

Contemplar tu belleza vivifica mi corazón,
compadécete, tú que das la vida al desfallecido,
tu amor me agotó.
Tu belleza hermosa, por su hermosura es bella,
guía y seductora, locura para el que agoniza de amor.
Aquello que era guía se convirtió en un sueño,
y antes de caer en el amor, él me dominó,
me venció y gozó con su dominio,
penetrando en mi cuerpo.

Quise ser sumiso y no atendió mi deseo.
Si me hubiera escuchado, o hubiera estado cerca de mí,
con su ayuda me habría rescatado.
Contemplar tú belleza vivifica mi corazón,
compadécete, tu que das vida al desfallecido,
tú amor me agotó.”


Por todo ello, aquí tenéis los enlaces para hacerlo y saber más.

Para saber sobre el Himno de España

Escuchar la Núba al-Istihal

Para saber más sobre Avempace.
Avempace
Ibn Báya

05 junio 2007

"Zafirula mira el valle", un poema de Soren Peñalver

En aquella fresca terraza donde yo cultivaba, o más bien dejaba crecer a su modo, petunias de variados colores, una noche de primavera Soren nos obsequió con este tierno poema. Es bello en sí, pero explicadas las circunstancias por él mismo, aún se hacía más bello. Un hermoso valle griego mirando al mar y en lo alto de una de las cumbres un rústico cementerio. Una de las tumbas era de una joven llamada Zafirula, extraño y sugestivo nombre. La lápida, como ocurre en muchas tumbas de cementerios pueblerinos, tenía su foto. La muchacha, eternamente, miró desde allí el valle y el mar entre los pinos. Es uno de los poemas de Soren que más amo. La muerte juvenil es dolorosa, pero detiene la imagen de la ternura para siempre.


ZAFIRULA MIRA AL VALLE

Con su falda bien plisada

cuajada de flor de almendro,

la vista absorta y confiada,

Zafirula mira al valle. Espectros

de oro humean las cimas de los amados

montes. La mocedad ruidosa corteja

en los miradores de Arajova,

al influjo vernal del parhelio

insólito. Una lengua de zafiro

y alumbre se insinúa en Itea

(el mar es que fisga por entre

el olivar, sonriente su rostro

antiguo). Sólo para Rula Dios abre

la puerta cancel de este húmedo

parquecillo íntimo, en la tarde

de primavera precipitada. Rumorea

con la noche más el plátano,

el madroño, el pino, el ciprés

y los canalillos de Castalia

la fría, asomados al vacío florido.

Los pétalos rosados, como fragante

rocío, sobre el nombre luminoso

y sus cortos años sencillos, llueven

quedos. A su juventud ofrendado,

para ella eleva Dios el valle mismo,

incensario de pancracios y muscaris

que graciosamente ciñen sus negros

cabellos y modesta frente. Aquel

que guía los pasos evanescentes

de la querida muchacha por las sendas,

por las sombras de los emparrados

blancos y las glorietas irisadas

que confluyen en la eternidad,

celoso se hoza en su mutismo,

impenetrable e impío enigma.

SOREN PEÑALVER

31 mayo 2007

Cindy Sheehan: una oportunidad a la paz

Cindy Sheehan se retira de su lucha pacifista, harta de insultos, cansada de transformar las lágrimas por su hijo en gritos por la paz . Esta mujer ha trabajado duro, empujada por su dolor, y el presidente Bush, que el infierno no lo espere demasiado tiempo, no quiso recibirla, no quiso mirar su rostro de madre dolorida. Ella se retira, pero otras mujeres siguen trabajando por la paz en Estados Unidos. ¿Un nuevo Vietnam? No. Vietnam era un nido de serpientes ocultas en la selva. Irak es un avispero constante. El resultado será el mismo finalmente: mucha muerte, mucho dolor, mucha vergüenza, y ganando, los de siempre. Por eso en la retirada de Cindy Sheehan podemos oír de nuevo a Lennon cantando "Give peace a chance", con el fondo de las manifestaciones contra la guerra de Vietnam.

Cindy Sheean