14 septiembre 2009

Novedades

Mi tío Julián, hermano de mi padre, pero mucho mayor que él, tenía una tienda en Lorca, en la calle Corredera, que se llamaba "Las Novedades", Como se puede imaginar su mercancía no era demasiado novedosa, a no ser que consideremos que en una ciudad como Lorca en aquellos años todo fuera novedad. A mí aquella tienda me fascinaba de niña; ofrecía juguetes, pero también era tienda de regalos, bisutería, abanicos, mantillas de blonda, bufandas y guantes, todo un mundo de lujo provinciano. Desde aquellos tiempos remotos de mi infancia, la palabra "novedades" viene asociada para mí a la sorpresa, al deleite. Así que esto es lo que hay: novedades. Si no fuera por las novedades, qué sería la vida.

Primera novedad: me han concedido una media licencia por estudios, o sea, lo que se llama una licencia compartida, mitad de horario todo el año para que desarrolle un proyecto de investigación, dirigido por César Bernad, profesor de Interpretación de la Escuela Superior de Arte Dramático, para alegría y placer de mi persona. Mi cometido es completar y perfilar las Unidades Didácticas de la asignatura "Artes Escénicas" del Bachillerato de Artes Escénicas y Música. Ya lo digo, un placer. Usaré el blog "Artes Escénicas. IES Floridablanca" como portafolio de la investigación, de modo que si alguien quiere saber qué estoy haciendo en ese sentido, que acuda allí. Eso será a partir de la semana que viene.

Segunda Novedad: ¡por fin, me han quitado la férula! Tengo el brazo condolido, un tanto resentido, y aún poco hábil, pero es cuestión de tiempo y de rehabilitación. Iré al Balneario de Archena a mejorarlo con el agua sulfurosa y cálida. Mis amigas me han dicho que, puesto que mañana es la Romería, que haga promesa de subir de rodillas al Santuario de la Fuensanta, que el brazo seguro que se me cura; ahora bien, luego tendré que ir en Romería a otro santuario para que se me curen las rodillas, así que seguramente no lo haré.

Tercera novedad, que afecta a este blog: desde ahora mismo todas las lecturas que comente y en su caso recomiende, irán dirigidas a una persona, mi muy querida amiga Encarna, que ha prometido seguirlas escrupulosamente. Entiendo que escrupulosamente quiere decir que las leerá todas. Algunas ya le diré yo que no, porque a veces leo cosas muy duras y desagradables en su contenido, y ella es una de las personas más sensibles, delicadas y exquisitas, sin ningún tipo de afectación, por otra parte, que yo conozca. Los demás, si quieren hacer caso, que hagan, que en eso cada cual es muy libre, pero atentos, que todas son para Encarna. Va por ti, amiga.

Sin más novedades, porque la vida es dulce en su monotonía, unas fotos amables.


La pequeña Amaia se dirige a casa de su tío Sancho, a campo traviesa, con una elegante sombrilla china, que le hacía mucha falta dados los cuarenta grados a la sombra.




Mi madre, junto a la puerta del porche, donde más fresquito hacía, dedicada a uno de sus inveterados vicios, la lectura. A alguien me tenía que parecer y quiso el destino -y los genes- que fuera a ella. Marcelo dibuja en su caballete, pequeño artista, que a alguien se tenía que parecer, y quisieron los genes, el destino y la suerte, que no fuera a mí. Eso sí, me quiere mucho.

Y vergüenza me da decirlo, a mis años, pero éste es el muchacho que me ha traído loca todo el verano, y no he conseguido nada de él. Eso me pasa por académica. Juro que he intentado de todo por seducirlo y que se dejara atrapar, pero lo más parecido que he conseguido ha sido esto:


Para ser sincera, muy poco. Incluso yo diría que no es muy estable. Eso es lo que me fastidia de los jóvenes, y más si son de escayola y mayores que yo, porque éste zagal debe de tener un par de miles de años. Qué desgracia. Seguiré intentándolo.

10 septiembre 2009

Garzón, un hombre justo

El verano pasado leí este libro escrito por el juez Garzón. Me gustó mucho leerlo, porque un ser humano se retrata en sus escritos, incluso si trata de disfrazarse. En realidad, al escribir nadie es tan puro que no asuma un disfraz, por mínimo que sea, y en este caso la escritura era casi transparente. Saqué la conclusión de que era un ser humano con sus defectos y sus virtudes, pero esencialmente un hombre bueno, y esencialmente un hombre justo, como debe ser, digo yo, en el caso de un juez. Sé que ha sido azote de los mundos violentos de la droga y del terrorismo, y espero que lo siga siendo por muchos años, además de ser eljuez español que se ha atrevido con las dictaduras genocidas de cualquier parte del mundo, incluido nuestro país, y espero que los que hoy le denuncian y lo acosan no se salgan con la suya. La extrema derecha le tenía ganas; los terroristas le tenían ganas; las mafias le tenían ganas. ¿No es suficiente para delimitar quién es éste hombre? Al final todos se han valido de una gentuza, cuyo único fin es la defensa de las ideas más ultraderechistas y violentas mediante el ataque a todo lo que se mueve por la izquierda. Naturalmente, para ese ficticio sindicato, cuyo nombre me niego a escribir, no me da la gana de hacer trabajar mis únicos dedos útiles, los de la mano izquierda para darles publicidad en los buscadores, pues bien, para ese falso sindicato, la izquierda es todo lo que no sean ellos, incluidos deportistas y empresarios vascos, sindicatos de verdad y cualquier persona honrada que no lleve un bigotito nazi. Por eso están metidos en miles de querellas por difamación y otros enredos jurídicos. Supongo que tienen protectores y orejas dispuestas a escucharlos, si no, estarían en las cloacas de la política y de la justicia hace muchos años. Si alguien se acuerda, que me lo diga, pero yo no tengo noticias de que hayan ganado nunca ninguna demanda de las muchas que han interpuesto contra gente e instituciones honradas. Lo suyo es lo suyo, mentira tras mentira y manos llenas de suciedad repugnante.
Desde mi modestísimo espacio quiero manifestar mi apoyo total al juez Garzón, y si alguien se anima, que corra la idea. Nuestra sociedad necesita hombres justos y buenos, no ignotas sociedades creadas con fines destructivos.
Ciertos diarios conservadores, como el enlazado anteriormente, callan cobardemente sobre esas sociedades o falsos sindicatos acerca de su verdadera naturaleza. Supongo que el juez Garzón no les caerá bien, por si acaso desentierra los crímenes de lesa humanidad de sus abuelos.

07 septiembre 2009

El dedo índice de la mano izquierda


Por tanto afanarme en regar las plantas...

...esta semana (al menos) no podré practicar tai chi...


...ni hacer dibujos como éste, porque...

TENGO EL BRAZO DERECHO ESCAYOLADO

Un buen resbalón me ha producido una lesión muscular en el codo.
Acabo de descubrir el gran valor del índice de la mano izquierda, con el que escribo esto.
Puedo visitar blogs, pero no escribir mucho. Por lo menos estaré así cinco o seis días.

04 septiembre 2009

Fin de semana



Para que haya algo agradable en este espacio, para quitarnos la amargura de las cosas horribles -el horror, el horror-, subo estos dos dibujos, realizados a lápiz. Son dos detalles de mi porche de la cocina. Antes estaba bastante desnudo, pero este verano lo he llenado de plantas que se crían muy hermosas allí, pues tienen entre sol y sombra, frescor y toda el agua y el abono que yo les proporciono. Como los conejos son voraces -algún día contaré la lucha a muerte que Fernando lleva contra ellos-, tuve que subir las macetas del suelo con unos bloques sobrantes de alguna obra, y para que no fuera tan rústico, los pinté todos de blanco. La foto no favorece mucho los dibujos, que sobre papel blanco, resaltan mucho más, pero dan una idea.
Todo esto lo digo porque me voy al campo a regar las matas, a seguir dibujando y leyendo, y ya, qué le vamos a hacer, a preparar materiales para el curso. Comienza la brega educativa.

Pena de muerte

Vuelvo hoy a recordar a Fedor Dostoievsky. Me lo imagino en el patíbulo, a punto de ser fusilado por conspiración y traición, junto con otros jóvenes que no habían cometido más delito que rebelarse, algo muy propio de la juventud y muy propio también de personas con conciencia y con valor. Era inocente, por supuesto. Lo suyo, digamos, era delito allí y en aquel momento justo. Un montón de jóvenes inocentes habrían sido ajusticiados en aquel día si no hubiera llegado un indulto del zar de todas las Rusias. Entre ellos, habría sido ajusticiado uno llamado Fedor, que luego fue un genio literario. El que los demás no lo fueran no le quitaba importancia a la ejecución. Un ser humano no es más valioso que otro. El joven Fedor (Dostoievsky) como escritor tenía una ventaja sobre los demás; simplemente, tenía el don de la palabra y podía luego reflejar todo el horror de la situación en sus novelas. Nunca se repuso de aquel trance, pero seguramente la literatura le ayudó en algo. En el capítulo primero de "El Idiota" su protagonista cuenta una ejecución que ha visto en Francia, por ese sistema tan "humano" que es la guillotina, y expone el verdadero horror de la pena de muerte. No nos engañemos, no hay ningún método humano para asesinar. Matar es matar, como dice la campaña de Amnistía Internacional.

Hoy me he acordado, porque cuando estaba terminando mi comida, después de una mañana de trabajo, he vuelto al horror. En Texas asesinaron legalmente a un inocente. Un hombre de treinta y cinco años, doce años después de que se le atribuyera un crimen, fue ejecutado. Unos años después se descubre, con nuevas pruebas, que el incendio que le atribuían fue accidental. O sea, que el hombre fue ajusticiado siendo inocente. Dicen los periódicos que he visto luego que esta es una nueva baza para los abolicionistas. Pues sí, realmente lo es. Se trata de una de las razones de peso para estar en contra de la pena de muerte: la irreversibilidad del castigo y la posibilidad del error judicial, que no es la primera vez que ocurre ni será, por desgracia, la última. Hay más razones, naturalmente, como la falta de eficacia en la ejemplaridad y el enterarse de que en los países donde existe la pena de muerte esto no influye en absoluto en las tasas de criminalidad. Sin embargo, a mí me sigue pareciendo éste un argumento un tanto cínico, porque querría decir que si se redujera la criminalidad sí sería ético asesinar legalmente. Pues no, no es ético. Matar es matar.
Si consideramos los sentimientos individuales, podemos pensar que alguien realmente quiera ver muerto a un asesino, sobre todo si su crimen le ha tocado en lo más sensible; yo entiendo los deseos de venganza, incluso si hipócritamente se disfrazan de deseos de justicia. Lo que no entiendo es que la sociedad, la justicia que la representa se arrogue el derecho de eliminar a los individuos, por culpables y malvados que sean. Ni un individuo puede tomarse la justicia por su mano ni la sociedad puede saltarse la ética humana más elemental para asesinar. Ni a culpables ni a inocentes. El estado de Texas tiene todos los récords en este sentido. Una vergüenza para ellos.
El horror, el horror.

03 septiembre 2009

Aprendiendo a dibujar en verano

Vale, soy una vanidosa vergonzosa. Quiero decir que por una parte me da vergüenza enseñar todo lo que he dibujado este verano, y por otra, estoy tan contenta de haberlo hecho, que he llegado a la conclusión de que lo mejor es que muestre sólo aquello que yo creo que ha salido medio bien. Para ser justa diré que las fotos a veces empeoran el dibujo y otras lo mejoran. Pues nada, unas por otras, y cada cual que opine lo que quiera libremente, que para eso estamos.


Este el primero que saco, un bodegón asiático. A mí me agrada porque me recuerda la fina cocina japonesa, pero quizás no es el mejor dibujo.




Este brachichito, aún joven, crece delante de la puerta de la cocina, detrás tiene un bidón que recoge agua de lluvia y aún se ve un áloe viejo tras él. El árbol tiene una protección de plástico negro porque los conejos no perdonan cuando tienen hambre y todo está seco. Hasta repelan los troncos leñosos.





Uno de los entretenimientos preferidos de Marcelo -ahora casi doce años- desde que aprendió a contar, sobre los cinco años, es jugar conmigo a la Oca y al parchís. Por eso hice este dibujo, uno de los primeros, que no salió muy ajustado. Dice el padre de la criatura, a la sazón profesor de dibujo, que está "gracioso". Lo entiendo perfectamente y estoy de acuerdo.






Tengo fama de hacer un buen cuscús. No tanta como dibujante, pero este tayín marroquí al carboncillo no salió mal. Lo de dentro estaba mucho mejor, pero no me dio tiempo a dibujarlo.





Ahora un apunte de flor de geranio con lápices de colores sobre papel gris. tampoco salió mal del todo. El geranio se portó muy bien y se estuvo quieto todo el rato, no como otros, que no saben posar. Por cierto, que yo sí sé, porque lo he practicado toda mi vida, desde muy pequeña, estándome bien quieta para que me sacaran en un dibujo o en un cuadro. También es una habilidad rara.




Este bonito pato hindú que me regaló una amiga hace muchos años también se estuvo bien quieto, porque el pobre es de madera y chapa. Lápices de colores sobre cartulina gris. ¿A que está guapo?



Pues nada, mañana más. Mientras una tenga vanidad, que no falte. Ay, vanidad de vanidades, y todo es vanidad, que dice el Eclesiastés... ¿O es otro libro el que lo dice? Antes hasta me sabía la frase en griego. Cómo se pierden facultades.

01 septiembre 2009

Volviendo


Pues bien, ya se acabó lo bueno. Ahora, quizás, empieza algo que puede ser incluso mejor. Nadie lo diría, me parece, pero la verdad es que, pese a todo, la gracia está en los ciclos. Me ha costado dejar el campo, es cierto, y, sin embargo, nada más llegar, me he ilusionado con lo que tengo por delante, con la ciudad, con reencontrar a los amigos, los virtuales y los presenciales. Poco a poco iré contando este verano, este tiempo en que he estado como en barbecho, recobrando energías. Nadie crea que todo ha sido meditar. He leído, he paseado, he recibido gente, y, sobre todo, he dibujado. Un curso intensivo de dibujo para ponerme al día en una actividad que hacía muchos años que no practicaba. Esos sombreros italianos son la prueba. Por supuesto que significan, al menos para mí, algo más que unos viejos sombreros. Cada cual que lea esto, que le saque sus significados. Yo sé algunos, pero seguro que hay más.
Amigos, tenía muchas ganas de volver a hablar con vosotros, con todos los que a lo largo del año pasado entrastéis en mi blog, los que dejabais comentarios y aquellos silenciosos observadores, con los que he conocido personalmente y aquellos a los que me gustaría conocer algún día. Deseo seguir como antes, yendo de visita a vuestros rincones virtuales y recibiendo vuestras visitas y vuestros atinados, animosos, divertidos, sesudos y siempre amigables comentarios. Ça commence... Hola, hola, besos, besos, aquí estamos de nuevo.