20 septiembre 2007

Cuaderno de viaje: una curiosidad


Para quien tenga curiosidad, una muestra. Este es el cuaderno que llevé en el viaje a Florencia, donde iba anotando mis impresiones, mis buenos y malos momentos -fueron casi todos buenos-, las anécdotas y las observaciones callejeras, tal como mi padre hizo en su viaje de 1983, que fue la motivación que me llevó a la ciudad italiana: un homenaje al viajero que ha sido mi padre. Comenté ese viaje de hace tantos años, me surgieron recuerdos y añoranzas, me enamoré de Florencia y de su viaje a Florencia, así que decidí que yo tenía que pisar las calles que él pisó, comer donde él comió y ver aquello que llenó sus ojos de pintor. Como él llevé un cuaderno de viaje, que había elegido hace tiempo y que no tenía destino, aunque estaba segura de que lo tendría finalmente, y muy preciso. Como lo tuvo y lo tendrá, porque está inconcluso. Viajes por Europa. En la otra imagen, para los curiosos, mi letra. Escribo con tinta violeta y tengo esa diminuta letra bien prieta. Si se amplia la imagen, incluso se pueden leer los párrafos de la página. Para los curiosos.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué gusto verte de tu puño y letra. Y qué rectas te salieron esas líneas, jodía X'DD

w.

El empecinado dijo...

¡Qué envidia!¡Yo, que no se escribir sin el ordenador... y con el ordenador, tampoco!

Clares dijo...

Yo sé que el Empecinado sabe escribir, con ordenador seguro, que lo he comprobado, y a mano, porque no se pone, ya que también he comprobado que tiene una bonita y muy especial letra. Ánimo, que llegarás lejos.

El empecinado dijo...

¿Dónde dices que tengo que mandarte los jamones?

Clares dijo...

Pues donde quieras, a la casa de Murcia o a la del campo, pero como ya sabes que me hice vegetariana hace un par de años, pues mejor me mandas un par de lechugas frescas o unos tomates molludos.

Profe dijo...

Hola, esta es la primera vez que participo en este blog, pero he entrado y me ha gustado mucho. Desde luego, bonita letra. Y bonito cuaderno.

El empecinado dijo...

Un profesor:¡Huyamos!,pero,no demasiado lejos; que nos pueda encontrar.
Pasemos a las lechugas. Mientras que tú te has convertido en vegetariana, yo me he convertido en un viejomarrano, no obstante, los tomates de mis calcetines son más hermosos que los del mercado, y tienen fama, en el comedor de mi choza, por su sordidez. Así que, confórmate con un "patas-né", que tampoco te hará mucho daño.

Muchos besos, (al profesor, también).

Clares dijo...

Yo no sé por qué te asustas tanto de un profesor. En general son inofensivos. Yo misma, por ejemplo. Ya ves en qué cosas paso el tiempo.
Yo entré a su enlace y me gustó lo que decía. Prueba a entrar. No sé ni quién puede ser, pero parece sanote.

El empecinado dijo...

Y, ¿cuál es su enlace?

Era broma, quiero huir pero, cerca, para que nos encuentre y, además, le he mandado besos también.