23 mayo 2009

De todos modos, cásate






"De todos modos, cásate. Si tu mujer es buena, serás feliz. Si no, te harás filósofo".

Es tradición que esto le dijo Sócrates a un seguidor suyo que le preguntó si debía o le convenía casarse. Sócrates hablaba con sensatez y por propia experiencia. Las cosas han cambiado. Si no te va bien, lo más probable será que no te hagas filósofo, sino otras cosas. Ahora podríamos ampliar el consejo.

"Casarse no es lo único que una persona puede hacer en esta vida, así que piensátelo. Si te lo has pensado bien y crees que para ti la mejor vida es la vida en pareja, cásate. Si conoces bien a la persona con la que deseas compartir mesa y cama, más otras mil cosas, excepto el cepillo de dientes, cásate. Si ya sabes cómo come, cómo duerme, cómo se enfada y cómo se ducha, y te parece que no hay nadie más gracioso en el mundo para hacer estas cosas, cásate. Si te va bien, que es lo más fácil con las condiciones anteriores, serás relativamente feliz. Si no te va bien, no te preocupes. Las separaciones duelen, pero no matan".

Si Sócrates oyera decir todo esto, no sé lo que pensaría. Sí que han cambiado las cosas, sí.

Si la que pide consejo es una mujer, la cosa cambia. Vale todo lo anterior, pero el consejo de Sócrates sería otro. Veamos:

"De todos modos, cásate, aunque ten en cuanta que no es lo único que puede hacerte feliz en esta vida. Si tienes un buen hombre a tu lado, serás relativamente feliz. Si es malo o no te avienes con él, tampoco te preocupes, todo se andará; te darás cuenta pronto y descubrirás otras muchas posibilildades vitales".

Pero, amigos, si eres una persona tranquila. Si conoces a la otra persona, hasta el punto en que se puede razonablemente. Si eres entusiasta y te gusta disfrutar de la vida. Si te gusta charlar, si no te gusta comer en soledad, si te gusta dormir en compañía. Si sabes que esa persona nunca te va a defraudar ni te va a dejar en la estacada. Si os reís juntos y hasta un poco de vosotros mismos. Si a vuestro alrededor todo el mundo está feliz de que os caséis. Si sois jóvenes y tenéis confianza en la vida. Si sois inteligentes y sensatos. Si encima sois guapos, no con esa belleza de las revistas, sino con la belleza de vuestra alegría y de vuestra confianza, aparte la natural, que también la tenéis, no lo dudéis, a casarse, que los demás iremos a acompañaros y a celebrar la vida nueva que empezáis. Que seais siempre, siempre, muy felices. Esos son mis deseos y quiero recordaros ahora precisamente que la felicidad no es un regalo, es un trabajo cotidiano.

Felicidades, Sandra y Pedro.

Estoy segura de que no os haréis filósofos.

26 comentarios:

Ramón de Mielina dijo...

bodas... la última boda fue bonita, la de mi hermano digo, yo aún me resisto...

Clares dijo...

Las bodas siempre son una fiesta de la vida y hay que disfrutarlas, hacer todo lo posible porque sea una explosión de felicidad... Luego, lo que venga.
Amigo Ramón, tampoco se trata de resistir, sino de ser muy consciente de lo que se hace, de la persona apropiada y conveniente, de estar tan enamorado que pienses que quieres pasar la vida con esa persona. No es que sea una partidaria acérrima del matrimonio, ni de la pareja, sino que pienso que es un modo de vivir y si te gusta, pues adelante.

supersalvajuan dijo...

La filosofía es para aquellos que tienen felicidad incompleta y no son felices.

PMM dijo...

Si se quieren, y es importante para ellos ese paso, que se casen, claro que sí, y que sena muy, muy felices.
Yo casi llevo 20 años riéndome, así que aunque por alguna circunstancia, algún día se acabaran las risas, ese tiempo no me lo quita nadie.

Superwoman dijo...

Superconsejo: mira a esa persona que tienes delante, imaginala dentro de veinte... no, treinta o cuarenta años, con canas, arrugas, halitosis y mal cuerpo... Mira bien todos, toditos sus defectos... Si tienes claro que puedes vivir con ellos y soportarlos hasta el fin de tus dias, adelante.
Un supersaludo y que vivan los novios

Clares dijo...

PMM, Superwoman, yo llevo mucho más tiempo que vosotras en esto, y he tenido tiempo de todo, de reírme y de llorar, pero creo que hay algo importante en la pareja, y es que los vínculos que se crean cuando se mira al otro con toda la benevolencia de que se es capaz, son muy difíciles de romper. Luego vienen otros vínculos, los hijos, la economía, la familia extensa... Por muchos años, que vivan los novios. Y ahora me voy a arreglarme, que la boda está ahí mismo. Besicos.

Miguel Ángel dijo...

Ostras, Clares, creí que estaba leyendo una homilía en una boda, y resulta que eres tú que has estado “sembrada” mientras te acicalabas para el evento.

Me gusta cómo lo titulas, “De todos modos, cásate”. No sé por qué me recuerda el “carpe diem”, que no se trata de atrapar a nadie, sino de no dejar escapar el momento. Esa chispa de felicidad, real o ficticia, pero vivida con toda la realidad de quien la descubre, no se debe dejar escapar. Si resulta ser verdadera, te ha tocado la lotería. Si no, ¿quién piensa en eso en este momento? ¡Hay que jugar, que los espectadores nunca recibirán el premio!

Da todos mis parabienes a los novios, Sandra y Pedro, que hasta es posible que terminen filosofando, pero no por los motivos que tú apuntas, o es Sócrates…, bueno, sea quien sea, que lo mismo da.

Y que sean felices, y que coman perdices. Y también que vean a los hijos de sus hijos…

Matapollos dijo...

"De todos modos cásate"...y a mí que de algo me suena esta frase.
¡Hasta tres veces, tres, me la he dicho a mí misma!
De todos modos, si hay dudas mejor preguntarle a Sócrates que a Platón, ya que éste le habría quitado la ilusión a cualquiera.
Y si no, que me pregunten a mí cuando quieran que les doy dos consejitos...

ernesto51 dijo...

Pues claro que si, si se quieren, lo quieren y les apetece: ¡a casarse! y a disfrutar, y si les dura mucho, mejor.

¡Qué les salgan blandas!, que decía en estos casos el viejecillo filósofo del pueblo que frecuento.

Pilar dijo...

que se besen, que se besen...!!

Pues yo digo que esa asociación matrimonio y si estás bien felicidad, se puede aplicar a si estás bien felicidad con cualquier otro infrediente, incluido vivir con esa pareja naturalemnte.

No sé para cuándo romper con la estructura familiar pasada por los papeles. Snceramente, matrimonio no, gracias.

Felicidad para todos y para todas, sin papeles!! ahhggss menudo rollo...

aunque ya que estamos, pues vivan los novios!

Clares dijo...

Pues eso decía yo, que casarse no es la única cosa que se puede hacer, pero que tampoco hay que hacer cuestión tremenda de ello. Si quieren y se quieren, maravilloso. Creo que estos van a ser muy felices, estoy convencida, y más aún lo pienso hoy, cuando ya los pude ver casarse. la boda más bonita que he visto en mi vida.

Fernando Manero dijo...

Afortunadamente el matrimonio ya no es el objetivo al que encaminar necesariamente la vida so pena de encontrarse amenazado por el estigma de la soltería. Pasaron los tiempos en los que esa práctica era el más conveniente horizonte vital, con independencia de los riesgos que se corrian. DEbe ser entendido como un acto voluntario, libre, consciente y apoyado en la convicción de que es realmente lo que se desa. Si es así, enhorabuena a los contrayentes, felicidad a sus familias y arroz a raudales. Y si esos requisitos de libertad y decisión consciente no se cumplen, tampoco pasa nada. La vida se abre a otras posibilidades enriquecedoras en las que todo el mundo tiene cabida. Faltaría más. Espero que te encuentres bien, y creo que es así porque veo en ti humor y optimismo. Lo celebro de verdad.

Clares dijo...

Esa es la idea. Para las mujeres no hace tanto, el matrimonio era la única posibilidad. O la soltería o el convento. Pero por suerte, como tú dices, Fernando, las cosas han cambiado mucho y para bien. Una persona, hombre o mujer, puede realizar su vida plenamente sin tener que casarse con nadie. La opción es libre y tiene, como todo, sus ventajas y sus inconvenientes. Ellos han elegido, pero desde bien jóvenes y parece que todo está a su favor para que se cumplan nuestros deseos de felicidad.
Sí, Fernando, me encuentro ya muy bien, aunque un poco molida de tanto bailar anoche. Lo pasé muy bien.

anonimo dijo...

Se empieza a ser filósofo cuando todo en lo que creías se te viene abajo,cuando no eres feliz.
Ojala ésta pareja lo sean ,núnca serán filósofos.

Miguel dijo...

Yo me casé hace más de un cuarto de siglo y sigo con la misma persona. Hoy estamos más unidos que nunca. He descubierto que la vida se puede compartir. Y esto es lo mejor del mundo. Todo está en encontrar la pareja adecuada.

Un abrazo querida colega.

Joselu dijo...

Unamuno en Niebla decía a través de alguno de sus personajes: cásate con la mujer que te quiera. Yo entendí que se refería a que no se casara tal vez con la mujer de que uno hubiera estado enamorado y le hubiera hecho sufrir, sino con la mujer que le quisiera verdaderamente. Esta reflexión me la tomé muy en serio a la hora de casarme. El amor también puede venier después.

cabopá dijo...

¡¡¡Qué vivan los novios!!!
¡¡¡Qué sean felices!!!
¡¡¡Qué coman perdices!!!
¡¡¡Besicos pa los casaos!!!

Yolanda dijo...

Casarse no es hoy, desde luego, un opción obligatoria para la mujer ni para el hombre. Lo que es lastimoso es comprobar cuántas parejas fracasan y cómo sufren los hijos, es sí es terrible. Con un poco de sentido común y muchas dosis de cariño una pareja puede aguantar carros y carretas. Creo que es el mejor estado posible para una persona, aun sabiendo que hay solteros felices y equilibrados y casados desquiciados y desgraciados. No hay una fórmula válida para todo el mundo porque no todos valen para vivir en pareja. Las personas cambiamos, no somos iguales a los veinte que a los cincuenta, y hay quien decide romper el vínculo ya a la vuelta del viaje de novios.
Lo que sí me parece un disparate es lo que cuesta hoy una boda. Empezar una vida en común con deudas hasta el cuello por la boda, la hipoteca de la casa, el coche nuevo, el viaje de novios, la tele de plasma y un largo etcétera no me parece la situación más adecuada. Nosotros fuimos mucho más frugales y nos ha ido muy bien. Yo animo a todo el mundo a buscar pareja, pero no cualquiera. Es un error casarse sólo para no estar solo o para que alguien te planche las camisas.
Vaya tema, es inacabable...
Saludos.

Clares dijo...

Sí, Yolanda, tienes toda la razón, el tema es inavabable, porque es la vida misma, el modo de estar en el mundo. Que es cierto que ya no es obligatorio, pero si todo va bien, puede ser maravilloso, relativamente maravilloso, porque en la vida no hay nada perfecto, y esa es su gracia, creo yo.

Enhorabuena, Miguel. Yo lo que llevo es bastante más de un cuarto de siglo, toda mi vida prácticamente, y hemos tenido de todo, pero no cambiaría por nada del mundo mi situación. Por el momento, no,desde luego. Un abrazo.

No veas, cabopá, cómo me puse de gritar eso anoche. Es que los contrayentes y sus padres son personas muy, muy queridas para mí, mis mejores amigos, los de siempre, Esto de la amistad también tiene su cosa, y algún día hablaré de eso.

Yo, Joselu, no sé si voy a decir un disparate, pero creo en el matrimonio de conveniencia, en el sentido de que no se trata sólo de estar enamorado, sino de que esa persona te convenga. ¿Por qué? Por mil razones puede ser. Lo único que no consentiría sería el matrimonio forzoso o el matrimonio engañoso. Si la verdad va siempre por delante, no importa las razones por las que uno decida unir su vida a la de otra persona.

Anonimo, para pensar, razonar y filosofar no hace falta ser infeliz, pero quizás ayuda. En efecto, esta pareja, tan bonicos ellos, no se harán filófofos por esa razón. Si se hacen, será porque son dos personas muy inteligentes y sensatas, y eso da qué pensar.

Cyd Charisse dijo...

Yo siempre me he resistido al matrimonio. Nunca he querido pasar por el trago de la ceremonia, el traje blanco, el vivan los novios, la hipoteca compartida y el te querré para siempre. Y eso en mi juventud significaba un estigma. Las mujeres que estábamos solteras éramos sospechosas de todo: de lesbianas, de amargadas, de que nadie nos aguantaba... carros y carretas he soportado yo cuando mis amigas se casaban y yo seguía sin querer pasar por esas convenciones.
Cuando la mayoria de ellas han pasado por el trance del divorcio, todo el mundo me miraba de reojo. Nadie se atrevía a decir ¡qué razón tenías! y pese a que he tenido varias parejas más o menos estables, seguí siendo sospechosa. Ahora hemos pasado del matrimonio para toda la vida a me divorcio a la primera de cambio. Todo se acepta con normalidad, pero las que en su día no pasamos por las convenciones y fuimos madres sin casarnos, seguimos sufriendo el estigma. Treinta años después sigoe siendo en mi pueblo "la madre soltera". Como lo cuento.

La del Planeta dijo...

A mi no me gustan las bodas, me parece un paripé que paqué. El matrimonio no va conmigo, auque respeto que cada cual haga lo que le parezca, y lo que sienta. Tampoco diré aquello de "jamás me casaré", porque nunca se sabe las vueltas que da la vida, lo que sí tengo claro es que jamás me casaré por la iglesia, estaría bueno!

Clares dijo...

Yo qué sé, cada uno tiene sus gustos. A mi me gustan porque solo voy a aquellas de personas que quiero mucho y que sé que no se casan por hacer el paripé, sino porque están convencidos y se quieren mucho, como esta, por ejemplo. No digas que no te casarás, que luego te lo tienes que tragar, jejeje. Siempre abiertos a toda posibilidad, porque ¿qué sabemos de nada?

Eme dijo...

Oye no te he visto esta mañana. Me dijistes que los martes sí podías ¿no? Bueno de todas maneras a ver si te veo mañana. 1 bsito!

Clares dijo...

Mañana te busco por allí, pero de momento ya te digo que sí, sólo me tienes que decir dónde nos vemos. Yo puedo a partir de las nueve o nueve y media, porque antes tengo tai chi. De todos modos, hablamos mañana.

Alfa79 dijo...

Aunque me imbuye la filosofía y no paro de filosofar, ya sea por cualquier tema o cuestión, el matrimonio es un acto en la vida muy importante para definirlo en pocas palabras.

Nadie puede ponerse como ejemplo, ya sea como acierto o fracaso. Intentar convencer o persuadir a alguien sobre la conveniencia o no de casarse, sería una tarea compleja e imprevisible.

Yo he tenido suerte y me ha ido bien, con los altibajos correspondientes. Convivir en pareja es una tarea muy difícil, compartir, ceder, acceder, problemas de todo tipo, hijos, confianza ilimitada.

Suerte a quienes decidan casarse. Es una opción que puede conllevar mucha felicidad.

Suerte a los novios. Toni Sagrel.

Clares dijo...

Gracias, Toni, de parte de los novios y todos los que los quieren tanto. No digo que sea fácil, pero ellos cuentan ya con un buen punto de salida, y serán felices, estoy segura.