16 febrero 2010

Aprender español


Un amigo nuestro, extranjero y profesor de español, decía que nuestro idioma podrían aprenderlo hasta los gatos si no fuera por la conjugación. Quizás era razonable lo que decía, porque cuando un extranjero ya lo domina todo, le queda aún por manejarse más o menos bien con los subjuntuvos y los condicionales, que no son moco de pavo.
Como últimamente he estado de narradora y de persona seria, escribo hoy algunas gracias para descansar, y mañana pasaré a hablar del Castillo de Lorca, que también es cosa difícil de comprender para los foráneos, casi tanto como la conjugación.

Siempre me ha hecho gracia el proceso de aprendizaje del español para un extranjero, y guardo el recuerdo de las cosas en las que, atreviéndose por fin a completar una frase, se equivocaban y daban que reír.

Un amigo holandés, que dominaba bastante bien el español y se expresaba ya con gran fluidez, ante un hecho terrible, dijo una vez que se le ponía "la carne de conejo", o sea, no erizada como las de las gallinas, sino peluda y suave como estos prolíficos animales.

Para una amiga de origen húngaro, el vino rojo era "vino tonto" y un conocido plato marroquí se llamaba "pinchazos morunos".

La tía de una amiga mía, emigrante en Francia desde la niñez, contaba una película de acción bélica, hispanizando palabras francesas: "se tiraban todos los parachutistas con sus metrallosas".

Y lo más bonito, mi cuñada, en trance de aprender el español, algo que al fin logró, mirando el cielo veraniego desde la terraza de la casa, a la orilla del mar, declaró: "Mañana va a llorar, porque no hay estrechas en el cielo".

Un niño, amigo de mis hermanos, de origen alemán, le decía a uno de la pandilla, que se había caído a la piscina: "Haber no te puesto ahí". 

Seguro que todos tenéis el recuerdo de un error de un extranjero hablando nuestro idioma. Los errores de conjugación hacen menos gracia, pero los de léxico y sintaxis son siempre estupendos. Unas risas, por favor, que la semana va cargada.

30 comentarios:

Leandro dijo...

Es que con los subjuntuvos es jodido manejarse bien

Manuel Márquez dijo...

Eso está bien, compa Fuensanta, un poquito de humor, vaya que sí, al mal tiempo (sobre todo, meteorológico; cómo jarrea...), buena cara... Cómo me he reído con alguna que otra ocurrencia. Eso sí, advierto un grave error conceptual en una de tus referencias: no sólo hay estrechas en el cielo; se supone que están todas ellas allí (bien que se lo habrán ganado...).

Un fuerte abrazo y buena semana.

P.S. tengo pendientes de leer tus relatos, que aún no les he echado ojo. Avisada quedas...

Joselu dijo...

La tesis de Nancy de Ramón J. Sender es una muestra divertidísima de esos errores cuando una muchacha norteamericana se adentra en el castellano de Andalucía. Pero no quiero ni pensar las barbaridades que debo decir cuando intento hablar otra lengua. Así que mejor reírse de uno mismo también.

Miguel Ángel dijo...

Lo siento, Clares, “no hablar otra lengua, mí no comprender lo que tú pretender”. Pero si de lo que se trata es de reír, ¡vive el cielo!, me lo pasé fetén con la peli “Amanece que no es poco”, cuyas frases propias y extrañas bien merecen un recorrido.

Abusando de tu benevolencia, cargo aquí todo esto que, ya que la memoria no me acompaña, he copiado de un lugar que al final cito:

• - ¡Viva el municipe por antonomasia!
• - Supongo que me respetarás, ¿eh, Teodoro?
- ¿Qué guarradas está usted pensando padre?
- ¡Déjate, déjate! Que un hombre en la cama siempre es un hombre en la cama, ¿eh?
• - ¡Alcalde: todos somos contingentes, pero tú eres necesario!
• - ¡Mira hijo, un guardia civil que se persigue!
• - Verá señora, ¡que quería yo hablarle de Dostoievski!
• - ¿Y ustedes dos qué hacen aquí?
- Estamos invadiendo su pueblo.
• - ¡De orden del señor cura, se hace saber que Dios es uno y trinoooo!
• - Calabaza, yo te llevo en mi corazón.
• - Pues a mí el tener negocio propio me ha frenado para ser un hombre de acción, y eso que armas no me han faltado.
• - Coño, ¡¡el negro!!
- ¡Cagüen mi nombre!
• - Pero qué coño pasa en este pueblo, es que son fantasmas o son todos unos hijos de puta
• - Mi hijo, que es ingeniero y da clases en Oklahoma, tiene alma de artista. Qué se le va a hacer, ha salido así... Lo que pasa es que se ríe cuando hay luna llena.
- Pero padre, eso en Oklahoma no es tan raro...
- ¡Pues aquí si es raro! ¡Coño, ¿me oyes?!
• - Joder qué bonito es eso. Y qué antiguo.
• - Oye hace mucho tiempo que no me acuesto con tu padre, con lo putero que es.
- Es que se está muriendo.
- ¡Ah! Pues será de eso...
• - Se está muriendo divinamente, te lo juro. Tenía ganas de que vinieras para poder decírtelo.
• - Dirá usted lo que quiera doña Remedios, pero no es normal que a los diez minutos de terminar el acto dé usted a luz. [...] Yo no sé lo que va a decir su marido, un hombre de ciencia...
• - Anda que no debe estar bonito esto, la cabras ahí quietas y yo aquí de perfil como un masai... ¡Pues no viene nadie a verme!
• - ... y luego está el tema del libre albedrío, que es un tema muy bonito.
• - Le dije a usted, cuando me pidió permiso para ejercer de escritor en el pueblo, que era mejor que hiciese lo que hacen los otros sudamericanos, que unos días van en bici y otros huelen bien. [...] Y ahora me dicen que ha escrito usted Luz de agosto, la novela de Faulkner, ¡de William Faulkner! [...] ¿Es que no sabe que en este pueblo es verdadera devoción lo que hay por Faulkner?
• - A ustedes los médicos se les reconoce una formación humanística muy por encima de la de otros científicos...
- Me cago en todos tus muertos. Me cago en todos tus muertos uno a uno. La tabarra me estás dando, virgen santísima. ¿Pero yo qué te he hecho a ti vamos a ver?


Tomado de:
http://es.wikiquote.org/wiki/Amanece,_que_no_es_poco

Clares dijo...

Qué divertida era esa película, Miguel Ángel, qué llena de ocurrencias surrealistas, y verdaderamente los diálogos eran demenciales. A ver si la veo de nuevo, ya que me has dado la idea hoy. Últimamente me estoy apuntando a ver pelis con mi cinéfilo y lo estoy pasando muy bien. Lástima que no tenga más tiempo.

Clares dijo...

Manuel, son muy largos, tres entradas nada menos, pero a lo mejor te lo pasas bien con la lectura. Empieza por abajo, que la cosa en los blogs va así, como un rollo de papiro. Creo que mi cuñada no sabia entonces lo que significaba estrechas en español, con creerse que eran astros fulgurantes tenía bastante por el momento. Dijo muchas más cosas graciosas, pero eran más bien de contraste de culturas.

Clares dijo...

Leandro, los subjuntivos son fáciles para los españoles, pero los condicionales se las traen, y el futuro de subjuntivo es la repera ya. No lo usa ya ni Ussía, que debería usarlo, ya que tan relamido es para las cosas protocolarias.

Clares dijo...

Con esa novela que dices, Joselu, disfruté mucho. Recuerdo haberla leído en Ceuta y me divertí muchísimo.

Leandro dijo...

No, si los subjuntivos son difíciles, pero los verdaderamente jodidos son los subjuntuvos. Con esos es que no hay manera

cabopá dijo...

"PINCHAZOS MORUNOS" ja,ja,buenisimo
aunque a mi no me gustan...
La Tesis de Nancy,mira que lo habré
recomendado veces.Lo leí hace mucho
muchisimo,nada menos que en los tiempos del Instituto (Saavedra Fajardo)por cierto qué es lo que están haciendo con este edificio...
Tú lo sabes...?
En la época de la serie El fugitivo
en mi barrio había una señora mayor que decía: "me voy que empieza: el frugritivo....y al frigorifico lo llamaba "el jerofricico...No veas...
Una anécdota: una amiga checa con la que se escribía mi prima en francés (hace bastantes años)pasó una vez por su casa, tenían un bar le ofrecieron una cerveza y ella contaba mientras que se la tomaba que se dirigían a OLIVA (Valencia) y el camarero presto les puso un plato de aceitunas...ya se sabe en Murcia estas son "olivas" ja,ja....
Yo tampoco he leido esos relatos,pero, los leeré.
Besicos.

Clares dijo...

¿Y los anduvos, Leandro? Esos son ya para tomar un camino.
¿Sabéis el chiste del predicador joven que se puso a predicar sobre la resurrección de Lázaro, mientras el párroco lo vigilaba desde abajo del púlpito? Pues dijo el joven cura: "Y Lázaro se levantó y andó". Y el cura párroco: "Anduvo, jodío". Y dice el joven: "Bueno, anduvo jodío unos días, pero luego se recuperó".

Rubén dijo...

Qué buenooooooo

alfonso dijo...

a saber que es lo que decimos nosotros cuando intentamos hablar en otro idioma diferente
un saludo

Leandro dijo...

Joder, ese chiste nos lo contaba mi padre (una y otra vez, una y otra vez) cuando éramos críos. Es muy bueno, pero más que reir, casi me has hecho llorar

Clares dijo...

Lo siento, Leandro, no era mi intención en absoluto. Lo he puesto por la cosa de las dificultades con los subjuntuvos.
Una vez, un alumno me preguntó si tenía un clin. Se refería a un pañuelo de papel. Los plurales son también complicados a veces. En este caso los singulares.


Cabopá, es que la lengua da mucho de sí, y me refiero a la española. La otra también, pero para otras cosas.

ernesto51 dijo...

He pasado un rato estupendo leyéndote. Me acuerdo de la Tesis de Nancy y sus "palabros" como señala
Joselu, y también de un pastor muy viejo que conocí, al que escuchar contar las noticias que oía en la redio, era todo un acontecimiento-

Abrazo.

felicitaslaura dijo...

Un rato divertido, y necesario Clares, si, si las cosas van...

A Ryan- de Dallas- que está en casa, aprendiendo castellano, alguien le había comentado que cuando quisiera ir al WC, tenía que decir "perdón voy a hacer de vientre", y él un día nos sorprende diciendo" perdón tengo necesidad de ir a hacer de riñón", la carcajada fue monumental.

Besos.

Matapollos dijo...

Pues anda que el día que le pedí al camarero "dos cafés con leches", menuda cara de guasa...

Clares dijo...

Felicitas, los extranjeros sacan sus conclusiones de nuestros modismos y hacen de las suyas con el idioma. También los niños, que son una especie de extranjeros de la vida. Con mis hijos y mis nietos me he reído mucho de las palabras que usan y se inventan.

Clares dijo...

¿y cuántas leches te puso, Matapollos? Qué risa, qué cosas pasan, Una vez les dije a los alumnos que un pronombre doble que aparecía era como un pronombre rebozado, Queria decir que estaba marcado, reforzado, y me salió esa palabra; era al mediodía y tendría hambre, digo yo.

Isabel Martínez dijo...

Qué saludable es reír, querida Clares.
Ahí te dejo una joya de una portuguesa. La emitió un día en que un grupo andaba loando una lámpara de techo:
"-Menuda araña tiene -dijo un español.
-De las que no se ven ya -contestó otro español.
-Preciosa -contestó un tercero nacional.
-No os entiendo. ¿Cómo puede ser bonito tener una araña en el techo? -se desconcertó la amiga portuguesa."

supersalvajuan dijo...

Miau!!!

Clares dijo...

Pues anda, Isabel, que cuando buscara un gato en el coche... Estos malentendidos por cultura o lengua son a veces geniales. Una italiana amiga se moría de risa cuando le dijimos que un hombre con mucho vello se decía peludo... Ellos dicen peloso, por lo visto, y la terminación en -udo les provoca mucha risa.

Guau, guau, supersalva, a ver si te crees que no sé idiomas.

Pilar dijo...

Yo tengo un recuerdo de las palabras de Verlaine: "Il peure dans mos coeur comme el pleut sur la ville" -llora en mi corazón como llueve en la ciudad- a ver si los extranjeros van a saber más
que nosotros, esa imagen húngara me ha gustado mucho, la sustituiré por la que aprendí en la escuela
¡llora el cielo que no tiene estrellas, qué maravilla!

Clares dijo...

Es que los errores a veces generan poesía, Pilar, como ocurrió con el zapato de Cenicienta, que era de terciopelo (velours), pero el copista se equivocó y puso cristal (veurre), ¿A qué ya no podemos prescindir de los zapatos de cristal? Creación azarosa y poética.

M.M. Clares dijo...

A mí lo que me gusta de los extranjeros al hablar español es lo del ser y el estar. Donde trabajo aparecieron una mañana dos franceses, uno alto como una torre y la otra blanca como una gótica, que digo yo que se habían preparado desde el día anterior la primera frase que iban a decir nada más llegar. Les doy los buenos días y les digo eso de: "Vosotros me diréis". Y me espeta el que parecía una torre: "Estamos franceses y somos en España..." A partir de ahí todo fue un entendernos a medias entre lo que ellos decían en español y lo que yo podía decirles en francés, que a saber qué burradas diría yo también.

En fin, una risa esto de los idiomas, y sobre todo en España.

Besos y abrazos

Clares dijo...

Qué gusto verte-leerte por aquí. Aún no he tenido tiempo de volver a tu blog a leer tranquilamente, pero hay algo que voy a hacer ahora mismo si el trasto me deja, que es ponerte en el blogroll, y mañana hacer la entrada famosa del Castillo, que ya me vale. El miércoles es que lo suelo llevar fatal.
Yo dije una vez en una casa francesa que alguien era una "femme de moyenne age" y no veas las pasá de reír que se pegaron los franchutes, que entendieron lo que quería decir, pero que interpretaron jocosamente que era una mujer medieval. Tela marinera.

Alfa79 dijo...

Hace poco, por cierto, un español líder de un partido ppolítico habló de "los chuches", en vez de "las chuches".
Sí, si, ese ppolítico que en un debate televisivo recurrió a "aquella... niña".

Existen muchos errores en cuanto a la utilización del género en las palabras. En algunas zonas de Málaga dicen "huele un peste", en vez de "una peste".
Y por supuesto, los españoles también nos equivocamos (y bastante) en las conjugaciones verbales.

Desde luego, que a pesar de los pesares, nuestro idioma tiene una riqueza y variedad lingüística insuperable. Sensacional.

Recuerdo cuando era pequeño que los sábados por la tarde echaban muchas películas del Oeste. Los indios (siempre eran los malos) y hablaban pero sin conjugar los verbos. Los anglo-americanos se reían de ellos. Pero resulta que, es la lengua inglesa la que se habla y escribe como lo hacían los pobres indios.

Ah, y en España hay zonas residenciales de extranjeros (preferentemente británicos) en donde algunos llevan 20 años residiendo "entre nosotros", pero muchos de ellos no hablan "ni papa" de español.

Superwoman dijo...

Teniendo en cuenta las muchas patas que yo he metido en english y deutsch, casi que esta vez mantengo cerrada la boca... quien no se aventura no comete fallos, querida Fuensanta
Un supersaludo

Anónimo dijo...

Jeje, un día hablando con un amigo marroquí, me dijo que conocía una ONG que se llamaba doctores sin límites. Nos reímos bastante cuando descubrimos que era médicos sin fronteras. El concepto lo tenía claro, le faltaba vocabulario.
Fue el mismo que hablando de tiempos verbales me preguntó
-¿entonces está el pretérito perfecto simple y el pretérito perfecto complicado?
- Sí, más o menos

que le iba a contestar!