03 febrero 2010

Ungaretti y Pavese

Como se sabe ya de hace tiempo, en el instituto en el que al parecer trabajo coordino una actividad de lectura en voz alta, a la que hemos dado en llamar "Lecturas compartidas". Cada martes, en la hora del recreo, en la biblioteca, alguien se presta a compartir una lectura con todos los que quieran escucharlo. Leen profesores, profesoras, gente que viene de fuera, amigos y amigas, alumnos y alumnas. Lo pongo así, en masculino y femenino, porque mi norma es ir alternando adultos con chicos, hombres con mujeres, para que todo el mundo esté suficientemente representado, de modo que nos vamos haciendo un panorama de los gustos literarios de la gente.

El último martes fue un verdadero regalo. José Ángel Rasilla es un profesor de Literatura, que fue antes profesor de italiano en la Escuela de Idiomas, un profesor vocacional y dedicado, con un gusto literario exquisito, que nos ofreció cuatro poemas, dos de Cesare Pavese y dos de Ungaretti. Los leyó en italiano y luego en español, en traducción propia. Nos ilustró sobre la vida de estos dos poetas y nos hizo reír con sus bromas, pues José Ángel goza y hace gozar de un excelente sentido del humor, lo que siempre es muy de agradecer en las personas y más aún en los profesores.
Como me gustaron tanto, creo que los voy a incluir en mi cuaderno de poesía, si nadie tiene nada en contra.

CESARE PAVESE

VERRÁ LA MORTE E AVRÀ I TUOI OCCHI

Verrà la morte e avrà i tuoi occhi-
questa morte che ci accompagna
dal mattino alla sera, insonne,
sorda, come un vecchio rimorso
o un vizio assurdo. I tuoi occhi
saranno una vana parola,
un grido taciuto, un silenzio.
Così li vedi ogni mattina
quando su te sola ti pieghi
nello specchio. O cara speranza,
quel giorno sapremo anche noi
che sei la vita e sei il nulla
Per tutti la morte ha uno sguardo.
Verrà la morte e avrà i tuoi occhi.
Sarà come smettere un vizio,
come vedere nello specchio
riemergere un viso morto,
come ascoltare un labbro chiuso.
Scenderemo nel gorgo muti.

(Vendrá la muerte y tendrá tus ojos 
esta muerte que nos acompaña 
desde el alba a la noche, insomne, 
sorda, como un viejo remordimiento 
o un absurdo defecto. Tus ojos 
serán una palabra inútil, 
un grito callado, un silencio. 
Así los ves cada mañana 
cuando sola te inclinas 
ante el espejo. Oh, amada esperanza, 
aquel día sabremos, también, 
que eres la vida y eres la nada. 

Para todos tiene la muerte una mirada. 
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos. 
Será como dejar un vicio, 
como ver en el espejo 
asomar un rostro muerto, 
como escuchar un labio ya cerrado. 
Mudos, descenderemos al abismo.)


THE NIGHT YOU SLEPT

Anche la notte ti somiglia
la notte remota che piange muta,
dentro il cuore profondo, e le stelle passano stanche.
Una guancia tocca una guancia – è un brivido freddo,
qualcuno si dibatte e t’implora, solo,
sperduto in te, nella tua febbre.
La notte soffre e anela l’alba,
povero cuore che sussulti.
O viso chiuso, buia angoscia, febbre che rattristi le stelle,
c’è chi come te attende l’alba scrutando il tuo viso in silenzio.
Sei distesa sotto la notte come un chiuso orizzonte morto.
Povero cuore che sussulti, un giorno lontano eri l’alba.


(También la noche se te asemeja,
la noche remota que llora,
muda, en el corazón profundo,
y las estrellas pasan cansadas.
Una mejilla toca una mejilla-
es un estremecimiento frío, alguien
se debate y te implora, solo,
perdido en ti, en tu fiebre.
              
La noche sufre y anhela el alba,
pobre corazón sobresaltado.
¡Oh rostro tapado, oscura angustia,
fiebre que entristece las estrellas,
hay quien, como tú, espera el alba
escudriñando tu rostro en silencio!
Estás tendida bajo la noche
como un cerrado horizonte muerto.
Pobre corazón sobresaltado,
en un tiempo lejano eras el alba.)   


         

GIUSEPPE UNGARETTI

    VEGLIA 
     
    (Cima Quattro il 23 dicembre 1915) 
    Un’intera nottata 
    Buttato vicino 
    A un compagno 
    Massacrato 
    Con la bocca 
    Digrignata 
    Volta al plenilunio 
    Con la congestione 
    Delle sue mani 
    Penetrata 
    Nel mio silenzio 
    Ho scritto 
    Lettere piene d’amore. 
    Non sono mai stato Tanto Attaccato alla vita.
     
    Vigilia 
     
    Una entera velada 
    tendido al costado 
    de un compañero 
    masacrado 
    con su boca 
    desencajada 
    vuelta al plenilunio
    con la congestión 
    de sus manos 
    penetrada 
    en mi silencio 
    he escrito 
    cartas llenas de amor. 
    No me he sentido nunca
    tan
    aferrado a la vida.   
     
    PER SEMPRE
Senza niuna impazienza sognerò
Mi piegherò al lavoro
Che non può mai finire,
E a poco a poco in cima
Alle braccia rinate
Si apriranno mani soccorrevoli,
Nella cavità loro
Riapparsi gli occhi, ridaranno luce,
E, d’improvviso intatta
Sarai risorta, mi farai da guida
Di nuovo la tua voce,
Per sempre ti rivedo…




    (De este último no tengo la traducción, pero sé que está dedicado a su mujer, que había muerto)

25 comentarios:

Miguel dijo...

Preciosos poemas. Gracias por el regalo. Me parece estupenda la actividad de leer en voz alta que lleváis a cabo en vuestro instituto. Debe de ser un encuentro emocionante ver y escuchar a tanta gente que llega allí atraída por la lectura. Me la apunto. Se lo comentaré a mis compañeros y compañeras del departamento de Lengua.

Un abrazo.

Clares dijo...

No sé cómo serán tus compañeros del depatarmento de Lengua, pero a veces, cuando he explicado a colegas la actividad, se lo han tomado como algo muy costoso de organizar, imponiendo lecturas y demás, y aquí lo único que hacemos es buscar alternancia en los lectores, y cada cual lee lo que le parece bien y ya está. Diez minutos de lectura y cinco de presentación, nada más, y a comerse el bocadillo al recreo.

ernesto51 dijo...

Coincido con Miguel, son unos poemas exquisitos y, sobre todo, me fascina la experiencia que realizais. Ánimo y a ver si haceis que vuestro ejemplo lo recojan otros institutos.

Un abrazo.

Clares dijo...

De hecho, ya hay unos cuantos que se han fijado en esta actividad, pero cada uno lo adapta como quiere. En el mío llevamos ya tres años de tradición y cada vez tiene más público y lectores.

Carlota Bloom dijo...

El primer poema de Pavese es de los que siempre que lo leo me pone los pelos de punta. Me deja con la boca abierta la actividad de la que hablas, sobre todo porque, en estos tiempos que corren, es impresionante que alguien se pare a escuchar a otro que lee...

Clares dijo...

A mí también me parece estremecedor ese poema, pero el de Ungaretti, Vigilia, me ha impresionado muchísimo.
Ya ves, Carlota, que todo puede pasar, incluso en estos tiempos. Empezamos y éramos cuatro gatos, y ahora somos mucha gente y los alumnos se acostumbran a escuchar y se ofrecen para leer. No te digo que sean muchos, pero va haciéndose camino.

Atenea dijo...

Hola amiga!

Te diré que yo no soy una gran entusiasta de la poesía, pero últimamente cuando he pasado por algunos blogs me he topado con algún que otro poema que me ha gustado, y de los que has puesto hoy me han gustado más los dos primeros :).

Ojalá estudiara italiano porque me hubieran servido de paso para practicar el idioma :D.

Un fuerte abrazo Clares!

felicitaslaura dijo...

Quiero decirte algo, me hubiera gustado ir a tu cole y ser alumna tuya,¡cuanta riqueza!. No es solo la Literatura, es la convivencia, el despertar a la belleza de la poesía, del teatro, de la narrativa.

¡Qué bonito haces tu oficio,con cuanto amor!

Besicos

supersalvajuan dijo...

¿Profesor vocacional? ¿quedan?

Miguel Ángel dijo...

«Como se sabe ya de hace tiempo, en el instituto en el que al parecer trabajo…» Más bien a mí me parece que disfrutas; disimula un poco, que pueden llegar a exigirte que pagues en lugar de cobrar un salario.

«…, si nadie tiene nada en contra.» Yo, desde luego que no.

¡Ay, Clares, qué pena no haberte tenido como profe!, seguro que a estas alturas del día no hacía otra cosa sino leer poesía… A falta de ello, escucho los gorjeos de mi canario y los ronquidos de Berto. Es lo que hay. Ha amanecido cálido y nublado, y… lo peor: tener que ir al centro a gestionar cosas. ¡Perra vida!

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Dos Grandes reunidos en la voz del que, ya tan sólo por el gesto, se convierte en el tercer Grande.

Estupenda iniciativa.

Saludos
Marian

Isabel Martínez dijo...

Aplaudo, como si lo hubiera escuchado de boca de ese fantástico profesor de literatura.
Y te aplaudo a ti también por traérnoslo aquí junto con los poemas.

Clares dijo...

isabel, no sabes cuánto me gustaría que cualquiera de los que habéis visto su foto y habéis comentado los poemas que eligió para la lectura, lo hubierais escuchado en directo, y aún más, que lo conocierais, porque es una persona excepcional de todo punto.

Clares dijo...

Atenea, joven amiga, del mismo modo que tú has conseguido interesarme de verdad por tu país, espero poder interesarte por la poesía, porque es un género que, bien cultivado y seleccionado, da mucho que pensar y que sentir. Un besico.

Clares dijo...

No te puedes imaginar, Marian, lo grande, lo modestamente grande, que es este compañero. Sólo él podía hacer una lectura semejante. Te digo lo mismo que a Isabel, que me encantaría que lo pudierais conocer en persona. No es un hombre que destaque al momento, sino que es con el trato con lo que se descubre todo el tesoro que guarda. Por cierto, bienvenida a este blog.

Clares dijo...

Miguel Ángel, menudo alumno hubieras sido tú, jejeje. Ese que es más malo que la quina, pero lleno de gracia y de ocurrencias, y atento a aprender de todo, estoy segura. También a mi me hubiera encantado ser alumna tuya, o que fueras mi alumno. En fin... ¿Es que crees que los trinos de tu canario y los ronquidos de Gumi no contienen poesía? Contienen la poesía de la vida, y están ahí porque los escuchas tú. No hay poesía si no hay un oído cerca para escucharla.

Clares dijo...

Querría polemizar un poco con supersalva. Aunque no te lo creas, hay profesores vocacionales. Son más de los que nos creemos. Yo pediría a todos aquellos que no lo son, que se dedicaran a otra cosa, que el mundo es ancho, más allá de la seguridad que puede dar ser funcionario. Si eso es solo lo que se busca, hay funcionarios de otras clases, y su aburrimiento no hace daño a nadie.

Clares dijo...

Felicitas-Laura, estoy segura de que tú no pones menos amor que yo en tu trabajo, porque te conozco como persona sensible y profundamente humana,y como tu oficio es también humano y sensible, seguro que lo desarrollas con todo el amor del mundo. A mí también me gustaría estar en tus manos en caso necesario. Besicos y cuídate mucho.

cabopá dijo...

Menudo lujo....Sólo he leido a Pavese y hace muchos años,tendré que releerlo....
Me encantaría ser adolescente y estar por ese Instituto,donde se practican hermosas tareas.......
Besicos.

Alfa79 dijo...

Me ha gustado bastante esa actividad tan humana, tan social, tan cultural como la de leer en grupo, y haciéndolo un día por semana: lecturas compartidas.

Y además, en un momento que -seguro- ha de prevalecer la preponderancia de la igualdad, del entendimiento.

A veces, se aprende mucho más del grupo, escuchando sus tonos, las palabras y reflexiones, que en la soledad de nuestra lectura personal (aunque, también -a veces- sea muy satisfactoria).

Los poemas, muy bellos, pero un poco tristes.

SaLiRe y un abrazo. Toni Sagrel.

Fernando Manero dijo...

No hay nada como la lectura de un buen poema ante rostros entregados y dispuestos a no perder detalle. Conocía la primera, la del gran Pavese, pero he aprendido mucho de las demás. Estoy en Milan en estos momentos, por lo que la lectura de estos textos me ha reconciliado con lo mejor que tiene este pais digno de mejores gobernantes. Algun dia nos dirás qué poemas adornan tu cuaderno, que debieras llevar al encuentro de Madrid para deleite de cuantos nos complacemos en seguir tus doctas enseñanzas en materias siempre tan gratas.

PMM dijo...

Buenos apuntes para ese cuaderno. Me has recordado a Pavese y ya me ha smetido el gusanillo. Hoy releeré algo suyo.

Clares dijo...

Cabopá, te aconsejo que le eches un vistazo a Ungaretti. Según entendidos es más grande poeta que Pavese, aunque éste tenga una mayor popularidad, como que resulta más sensacionalista. Eso me dijeron los entendidos.

Toni, amigo, la lectura en voz alta fue lo normal durante siglos y siglos de cultura; lo raro era leer algo para uno, como no fuera el libro de oraciones. Hoy ocurre al contrario, por eso recuperamos la tradición de lectura en alta voz en un grupo de gente interesada. Son cosas completamente distintas, y muy agradables en sus dos formas. No sólo es que escuchemos la lectura, es que a través de ella, conocemos mejor al que lee, que es importante.

Clares dijo...

PMM, con vuestro permiso voy a incluirlos en el librito de poesía, y en efecto, como dice Fernando, me lo llevaré en mayo al encuentro de blogueros, para que veamos todos de verdad las cosas que sacamos a relucir en este medio.

Fernando, como le he dicho a Toni, es una actividad diferente a la lectura personal y silenciosa. Es compartir y conocer, es escuchar la voz y los tonos de otra persona. Los poemas o lo que cada cual decida ofrecernos, se transforman en otra cosa, tienen otro sentido.

Pilar dijo...

El primero es uno de mis preferidos, poque el fue probablemente el primero que leí de Pavesse, casi seguro. Yo adoro las ediciones bilingües, aunq ue sean de idiomas que no conozco. Por cierto, tengo por aquí una RevistaAtlántica de poesía dedicada a la marroquí contemporánea. Una poeta: Wafa Lamrani: "disuelta en esta verdaderamente inundación primitiva / del brazo me lleva la criatura de la noche... Un lujo la poesía, lo mejor del mundo!
Besazos