25 mayo 2007

Segundo poema de Soren Peñalver: "Amané"

AMANÉ

Junto a un fuego de sarmientos de ciclamor

se refieren, sólo de paso, los acontecimientos

de la lejana y triste Europa, en tiempos

más áureos doncella que arrebataba a pasión

a un toro deífico y ahora la coima ajada

del búfalo americano, barbitaheño y chato.

Los últimos en regresar están durmiendo

rendidos de luchar, pero confiados

como muchachos abrazados a sus armas,

o acogidos a la amorosa enagua de la nativa

tierra, que tiene el albayalde y el fulgor

de los baldíos y el cañamazo violeta

y púrpura de la somnífera amapola y la rosa

almizclera. Flauta del Zagros, del Ararat,

afridi o pathana, cirenaica o anatólica,

acompaña la voz punzante que entona un amané

dulcísimo, arrullo para las mujeres calladas

que esperan, los futuros valientes

que crecen y los durmientes definitivos;

todos hermanos suyos, de raza hermosa

y expiatoria, con porvenir ya defraudado.

SOREN PEÑALVER




*La palabra “amané” viene de la arábica “amán” y es definición griega moderna para sentimiento y nostalgia de otro tiempo; un “amané” es una canción del folklore actual.

2 comentarios:

zanguanga dijo...

Muy bueno. Me lo imagino recitado y aún me gusta más que leído. Se me escapan cosas, pero hay otras que me encantan como lo de
"acogidos a la amorosa enagua de la nativa tierra…" qué imagen, lo de la enagua, nunca se me habría ocurrido… es muy tierna ¿no?

Fuensanta dijo...

Hola, Ángeles. El poema, a mi parecer, es bellísimo. Es, en realidad, un lamento por Europa, por la pérdida de sus raíces, entregada como vieja querida, como dice Soren, al "búfalo americano". Son tierras y gente griega las que son cantadas, o cercanas a Grecia, ya lo ves, Europa del Este, Macedonia... En fin, un lamento por las guerras.