09 junio 2008

"El regreso" de Andrey Zvyagintsev




Bonito fin de semana el que he pasado. Siguiendo mi estupenda costumbre ya consolidada, aprovecho el fin de semana, a ser posible con puente y mejor aún de primavera, como en este caso, para pasar algún resfriadillo o gripeja que no haya pasado en el invierno. La de esta vez ha sido apoteósica, pues la he estado criando durante más de una semana; yendo a trabajar, claro.
Pues con todo, algo tengo que agradecer a estas enfermedades en días de asueto: que lo único que el cuerpo me permite hacer es ver películas. Así que desde Ficciones, me trae Fernando unas cuantas pelis para que las vea entre pastilla y pastilla, estornudo y estornudo, tiritona y dolor de huesos, y otras lindezas que trae este virus.
Una de ellas, "El regreso", una película rusa de un director cuyo impronunciable nombre se puede intentar leer en el título de esta entrada. Será porque estaba malísima por lo que al intentar leerlo me ponía mucho peor de la garganta y me daba más dolor de cabeza. Cualquier tontería que diga respecto a esta película podrá ser atribuida al delirio de la fiebre. Nada más empezar el viaje de los niños con el padre ausente durante doce años que de pronto aparece, pensé, seguramente delirando: "Aquí están los hermanos Karamazov". Pero viendo que la tensión iba de que fuera más bien el padre quien matara a los hijos o, por lo menos, les diera un buen susto, deseché la relación. Al final mi fiebre tenía razón. Agua, mucha agua, tenía la película, preciosa agua de lago, llena de peces para pescar, bellísimos paisajes rusos. Y una soledad ya de por sí misma inquietante. Acciones inmotivadas que nunca se explican. Conflicto con la figura paterna, todo servido bien frío.
A todo esto, unos niños que hacen una interpretación magnífica, y mira que es difícil que un crío, uno casi un adolescente, se estén serios haciendo una película rusa muy fría. El mayor, por cierto, un muy prometedor actor, tuvo un trágico final que ninguna página de cine explica; murió un poco después en un lago, en un "trágico accidente". A mí me gustaría saber si murió ahogado, atropellado por una barca a motor o devorado por un lucio, pero nadie lo dice. Si alguien lo averigua, me gustaría saberlo, porque casi que me parece la continuación de la película, una toma falsa. Para explicar la relación entre el padre y el hijo, mirad en este enlace, un análisis psicológico de la película, hecha por un argentino, naturalmente.
Y quien desee una crítica de verdad, no una llena de virus y de febrícula, que mire en esta de Mauricio Álvarez. O en esta de Luciano Monteagudo.
Yo pasé un buen rato, no demasiado tranquilo, debido a mis temores por la vida de cualquiera de los tres protagonistas, que yo me tomo muy en serio las cosas del cine. No para tirar cohetes, pero me gustó.

6 comentarios:

Diego Jiménez dijo...

Me gusta el buen cine, esto es, ver películas que me transmitan algo, de ahí mi admiración por Isabel Coixet, Ken Loach o los Hermanos Coenn. Me gustaría que me dijeras si esa película que citas puedo localizarla entre los fondos de la Bilbioteca Regional, en régimen de préstamo.
Nos vemos en la mani. Un abrazo

Diego Jiménez

Clares dijo...

Nosotros la alquilamos en Ficciones, un vídeo club de culturetas e intelectuales que hay en mi barrio (Santa Eulalia), pero me imagino que pueda estar en la Biblioteca. Y si no está, haces una desiderata y la compran. Eso dicen al menos. Yo una vez hice una para discos de la Ornella Vannoni y hasta me respondieron con una carta que no la encontraban, lo cual era verdad, porque al final me los tuvo que traer mi hijo de Italia. Prueba tú con el ruso, a ver.

supersalvajuan dijo...

Los rusos no tiran cohetes. Ahora, el último es El misil Sunburn.

Clares dijo...

Hombre, es que la de los cohetes era yo, vamos, metafóricamente... Aunque yo tampoco estaba para muchos fuegos artificiales, dada mi sinusitis, que ya sé el nombre científico de lo que me estaba pasando.

carne del insomnio dijo...

creo que la pelicula es una gran obra de arte, en primer lugar por la buenisima actuación de los muchachos sobre todo. Es una pelicula extraña sobre todo porq uno de los actores muere realmente después del rodaje... además es una película que cita constantemente uno de los libro más leídos de la historia: la biblia, lkos niños para mi son los discipulos (estan siempore pescando) y el padre es duro con ellos porq les intenta enseñar a través de parabolas, finalmente el muere por "nosotros",por su hijo. Y final mente el se lleva con él el gran secreto el cofré, nosotros nos quedamos con los gusanos " ya q no comprendimos su mensaje"

Clares dijo...

Bueno, es una interpretación más que añadir a la película. Yo no le había dado una interpretación tan religiosa, en el sentido más profundo del término, pero se puede tener en cuenta, ya que el alma rusa, ya se sabe... Un saludo, y gracias por tu comentario.