20 enero 2009

Yo creo, sí creo


Una de esas mañanas frías cercanas a la Navidad, iba yo, como cada mañana, dispuesta a cruzar el río, como cualquier cuatrera trabajadora, cuando hete aquí que la vista se me nubla, y miro, y remiro, a ver si estaba viendo visiones o leyendo lecciones. Reflexionando aún sobre lo de los autobuses ateos, los autobuses creyentes a pies juntillas y los autobuses vaya usted a saber, probablemente, pienso si no se le habrá ocurrido al gobierno regional hacer una campaña por su cuenta para ganar adeptos a las creencias. ¿A cuáles? No lo sabía todavía. Seguía un poco para allá, sin saber a qué atenerme a la vista de esos carteles en que personas de varias edades, sexo y condición, afirmaban convencidas: "Yo creo, sí creo". ¿Era el párroco de Santa Eulalia el promotor de esa campaña, que todos sabemos que es de los kikos? ¿Era el instituto teológico de Murcia, que todos sabemos que son franciscanos? ¿Era el alcalde, que todos sabemos que tira para el opus, o eso dicen? ¿Era que se habían puesto de acuerdo las facciones opus-kikos para pagar esas bonitas banderolas, lo cual sería un milagro? ¿Era la UCAM, con su inefable jefe al frente, que cuenta en su haber con un relato fenomenal de la multiplicación de los penes y de los paces? ¿Era el señor obispo que estaba aburrido en su palacio enorme y frío? Cuestiones todas de la mayor importancia para una cuatrera trabajadora, todavía con los ojos un poco nublados.

Y de pronto se hizo la luz. Era Peter Pan. Qué ignorancia, no haberme dado cuenta antes. Si no dices "Yo creo, sí creo... en las hadas" te quedas sin volar. Hay que creer en las hadas, que lo dice Campanilla, con su voz de idem. No obstante, empezó a extrañarme que el gobierno regional hiciera una campaña para que todos los murcianos creyeran en las hadas, a no ser que quisiera que nos fuéramos todos volando y quitarse problemas de en medio. O bien, solucionar así el asunto del aeropuerto. Seguía haciéndome preguntas.

Y de pronto ya no se hizo la luz, sino que me acerqué un poco, me puse las gafas de lejos, que es lo suyo, y vi la cruda realidad. Que no es otra que ésta.

"Yo creo, sí creo... en el reciclaje". Por todos los autobuses ateos, agnósticos y evangelistas, habíamos llegado al tope de banalización. Pues no, no. Todo tiene su explicación. Resulta que en esta Región no cree en el reciclaje nadie. Lo mezclamos todo, nos reímos de las ordenanzas municipales, de su campaña murcialimpia, de las bolsas de basura, de todo, de todo, que somos unos descreídos, agnósticos y ateos del reciclaje, desde que pusieron unos gps en unas bolsas de basura y nos enteramos de lo que hacían con lo que nosotros habíamos cuidadosamente clasificado. Así que, si el gobierno regional quiere que volvamos al redil y a ser buenos creyentes, tiene que plantearnos esto como Peter Pan, o sea, que tenemos que creer en las hadas. Y de ahí a creer en cualquier cosa que ellos nos quieran decir. Lo del reciclaje les va a costar más trabajo. Tendrán que ponerlo en los autobuses, por lo menos.
Y aún me estoy preguntando algo, que hay que ver qué preguntona soy: ¿no será una campaña encubierta de los párrocos de todas las parroquias, de los kikos, de los del opus, del alcalde, de la ucam, de los franciscanos y del obispo? Juntando dos cosas, la fe y el reciclaje, sale la campaña más barata. Y ¡hala!, a volar todos, que para eso somos unos burros.

21 comentarios:

supersalvajuan dijo...

Azul, verde, amarillo. Yo también creo. Esto es la revolución de los colores.

Mameluco dijo...

¿Creer o no creer? Esa es la cuestión.
La porquería que nos intentan vender los kikos, el Opus y los obispos a ¿que contenedor irá?
Creo que a ninguno. No creo en el reciclaje de esas cosas, no saldrá nada bueno de esos desechos tras su procesado.

Los otros si están bien, pero no es cuestión de fe, sino de razón.

Eusebio dijo...

Mira que sois desconfiados los murcianos,jajajaja ¿o sea, que erais vosotros los del gps en las bolsas...?
Los publicistas han acertado, aprovechando el tirón de las creencias y las no creencias sobre ruedas.
Un abrazo.

Joselu dijo...

Reciclar es una ardua tarea donde yo vivo. Los contenedores están a más de ciento cincuenta metros de casa. Sólo hay unos pocos. Es política del ayuntamiento. Reciclamos algunos voluntariosos ciudadanos el papel, el vidrio, la basura orgánica, el plástico, el aceite, las pilas... pero veo que en el conjunto social no está muy difundida esta obligación ciudadana. Mis alumnos se tronchan de risa cuando les digo que hay que reciclar. Es cómica esa campaña de la fe en el reciclado. El problema es que también aquí se ha hecho el segumiento de los camiones de basura reciclada y resulta que luego lo mezclan todo en los vertederos. Si no se pone claro qué se hace con nuestra basura la fe de los ciudadanos es lógico que esté por los suelos. Sin embargo, yo seguiré. Es una cuestión de principios.

La del Planeta dijo...

Lo que me he reído con esta entrada...
Es cierto que les va a costar convencernos de que no lo mezclan todo, ésto es una cosa que iban denunciando los ecologistas hace mucho mucho tiempo, mucho antes de lo del gps.
Al lado de mi casa, acabaron quitando los contenedores, han dejado uno de vidrio y varios del orgánico, tachán...
Y bueno, lo de los de las cruces, no te extrañe, igual están probando lo subliminal. A ver si les funciona y se le llenan las iglesias de autobuses.

Matapollos dijo...

¡Para que luego digan que los gallegos tenemos mucha sorna!
Si todos los murcianos sois así de simpáticos, me voy corriendo a vivir para ahí.
A ver si el gobierno vuestro es capaz de reciclarme a mí las creencias con campañas como ésta.

Clares dijo...

Querida Matapollos, los murcianos tampoco andamos mal de sorna y cuchufleta. Menos cuando se trata del Cantón de Cartagena, por ejemplo, que eso nos lo tomamos totalmente en serio, siempre temiendo que logren la independencia y nos quedemos sin poder ver las fiestas de Cartagineses y Romanos. El reciclaje, sin embargo, ya ves cómo va para que hayan tenido que hacer semejante campaña.

Clares dijo...

La del Planeta, tu te habrás reído con la entrada, pero yo me moría de risa con las iglesias llenas de autobuses ideologizados... Tú también tienes muy buen humor.

La verdad, Joselu, en mi casa se recicla todo. Para empezar porque en el campo hacemos compost con las mondas de toda laverdura. El cristal y el papel, realmente, es lo único que parece ser que se recicla de verdad, aunque no todo. Separamos, pero es que nosotros creemos en las hadas, mucho antes de que el gobierno regional nos convenciera.

Ay, Mameluco, pero qué filosófico eres, además de músico porsaquerillo. Sabes que estoy contigo; a esos no los recicla nadie,,, iba a decir ni dios, pero probablemente, dios sí lo reciclaría, si existiera probablemente y si probablemente tuviera un poco de vergüenza. Claro que lo de reciclar es de razón, de ahí el absurdo de una campaña de Peter Pan.

Pues vaya unas revoluciones que te buscas, super, tortugas y colorines. Para eso un buen LP a 33 RPM. ¿Lo pillas?

Clares dijo...

Eso es lo que somos los murcianos, Eusebio, unos descreidos con gps, para que veas. Y en vez de usarlo para irnos a Cartagena, los tiramos a las bolsas de las basuras, a ver hasta dónde llegan. Eso hará creer a las demás regiones que nos sobran los gps y que somos riquísimos, no la décima potencia mundial en hadas. Todo esto lo digo por barbarizar, porque ya os contaré un día lo de la macroplanta de tratamientos de residuos urbanos, que también da mucha risa.

Minerva dijo...

Hola Clares! :)

Yo hace unos dias leí sobre el bus ateo, jajaja, estaba curioso, quien no cree bien y el que cree también está bien ... creer o no en Dios es una cuestión muy personal y no te hace más inteligente (o menos) si tomas una posición u otra.

Y curiosa la publicidad esa del reciclaje, aqui también se trata dei incentivar el reciclaje (aunque esto es algo más o menos reciente) ya que normalmente los peruanos no hemos tenido una cultura del reciclaje.

Por si no has leido la respuesta que dejé a tu comentario en mi blog te digo que muchas gracias por la mención del libro sobre las cortesanas :), espero poder conocer en algún momento el nombre del autor :).

La pistola de Larra dijo...

SI España es de pandereta, Murcia es que se queda en pelleja...
La desconfianza que tenemos sobre los compromisos que firman incluso los políticos de la zona no es casual. Ver la ciudad y el deterioro urbanístico habla del desprecio que tradicionalmente ha habido por la ciudadanía y la cultura. Para que nos pongamos al día de la ciudad más torpe europea, Murcia, y España en gneral, ya tiene que correr. Eso aquí es que está hasta mal visto ¿que reciclassss, pues si dicen que es meeentiraaaa? _Y lo peor es que lo es_
Menos dinero en dejar testimonios a la historia falsos y en justificar objetivos, y más compromiso. Politiquillos tenemos, cielos.
Besico

Miguel dijo...

Yo creo que esto es una operación de márketing. Aprovechando el tirón de los anuncios sobre si hay que creer o no para ser feliz, en los autobuses, llama la atención esto, y la gente lo leerá. Luego veremos si se despierta la conciencia recicladora o no. Yo por lo menos lo tengo claro. Cada cosa en su bolsa y en el contenedor que le toca.
Un cordial saludo

eme dijo...

Yo también lo vi. Ahora hay una solución de optimismo, a ver si le hay una foto.

ernesto51 dijo...

Yo creo... que algún familiar, amigote, conocido, coleguilla de partido... de algún preboste municipal tiene algún negocio no se bien si, de imprenta (por los carteles), de plastiquillos varios (por las bolsas), de quema de restos, o de todo junto, y claro, a por las pelas, que no son de nadie (bueno de los "pringaos" de los ciudadanos).

Clares dijo...

Lo dicho, Pistola de Larra, yo me lo tomé con humor y tú analizas la situación, con cierto humor también. Qué le vamos a hacer... y, como dice EME, ahora han puesto un jarabe de optimismo que no veas. ¿Quién hace el cartel? Asterisco. ¿Suena? ¿Optimismo? ¿Por qué? ¿Porque vamos en patines y cuesta abajo en educación, cultura, y la que se nos viene encima con el estallido de la burbuja inmobiliaria, o sea, la opción de nuestro gobierno regional para el "desarrollo"?
Claro, Miguel, es una operación de marketing, pero es errónea, en el reciclaje no hay que creer, hay que practicarlo. Los ciudadanos hacen lo que pueden, los más concienciados, pero la administración nos engaña. Como no nos creemos ya nada, en vez de una campaña animando a reciclar, nos animan a creer. ¿A creer en el reciclaje? No, a creer en la administración cuando dice que recicla.
Ernesto, has dado en uno de los clavos. Hay más, muchos más clavos que en un cajón viejo, pero ese es uno de ellos.

Fernando Manero dijo...

De la propagada subliminal se puede esperar cualquier cosa. Creo, porque lo creo, que tienes razón. Utilizar esa expresión para algo tan prosaico, material y tangible como es la separación de residuos implica una trascendencia que sorprende. Las creencias tienen que ver con la fe, con la confianza, y eso es una cuestión de privacidad, que pertenece al terreno de lo que cada cual opine, considere y crea. El hecho de que las letras del CREO sean más grandes de las del objetivo de la campaña llevan a pensar que la inducción primera conduce a la reflexion que tu te hiciste cuando te topaste con ello por primera vez. Hay que averiguar mucho para saber de qué se trata. Y cuando uno lo ha averiguado, una de dos: o sufre una decepción o se queda sólo con lo importante que es creer, simplemente creer. La peor partida se la lleva el reciclaje, que acaba ninguneado. Un abrazo

PMM dijo...

Yo sí creo. Creo que el reciclaje es fundamental aunque se aun coñazo tener en la cocina cincuenta cubos diferentes. Aunque a veces dudo de si esa labor mía luego de verdad vale para algo o si en algún sitio no lo mezlclarán todo. De todos modos, yo soy de las que creen que a lo mejor no haría falta tanto reciclaje si volviéramos a ir a la compra como nuestras madres, con el cesto o con el carro. Yo ya me he comprado uno monísimo.

Clares dijo...

A mí parecer es una campaña subliminal, por una parte, y por otra, el que se incida en que hay que creer ¡en el reciclaje! que es algo razonable, no una cuestión de fe, alude a la desconfianza que se generó en los ciudadanos después del episodio del gps. Fernando, vergüenza les tendría que dar a los politicos de esta tierra tener que hacer una campaña en ese sentido, pues quiere decir que han defradudado a la ciudadanía haciéndoles separar y luego echándolo todo a un vertedero.

PMM, yo no creo ni dejo de creer en el reciclaje. Simplemente me parece de supervivencia humana, y no lo creo, lo razono, lo comprendo. Yo sí separo y reciclo. Y lo que tú dices, menos bolsas de plástico, menos envoltorios, menos envases, y habría que reciclar mucho menos. Es una conciencia colectiva que tenemos que tomar todos.

Minerva dijo...

Clares te agradezco mucho el dato que dejaste en mi blog! ;) todavía no he dispuesto de mucho tiempo pero más tarde voy a leer la entrada que me mencionas ;)

Un abrazo!

Ramón de Mielina dijo...

esta campaña, se sea creyente o ateo, me parece absurda a todas luces... ya podían gastar los chines en otras cosas más provechosas...

Clares dijo...

Ramón, bienvenido de nuevo. Pasé por tu blog a saludar tu regreso. ¿Ya del todo conectado? Me alegro. En lo que dices tienes razón. Precisamente el absurdo es lo que me llamó la atención. Además de una banalización de las creencias que la gente pueda tener, porque ¿cómo se va a creer en el reciclaje? O se practica o no se practica, pero noda más. Neecesidad de gastar dinero que seguramente está asignado al reciclaje y su difusión, dando trabajo a los amiguetes, y de paso ese cruce extraño de ideas. En fin, es lo que tenemos.