13 febrero 2009

Concurso de Comienzos magistrales


Un amigo mío muy querido, magnífico escritor, decía que en una obra literaria lo más difícil es el comienzo. Según su particular fórmula, había que solucionar rápido esa angustia del papel vacío, poniendo cualquier tontería que se ocurriese, como por ejemplo: "Dónde están las llaves, matarile, rile, rile en el fondo del mar, matarile, rilerón", para comenzar, y después dedicarse uno tranquilamente a contar lo que le diera la gana. Supongo, dada la calidad de sus obras, y que ninguna de las suyas que yo conozco hasta ahora, comienza de ese modo, supongo, digo, que luego eliminaria la primera frase de las llaves, una vez que las hubiera encontrado. Que a lo mejor no es ningún truco de escritor, sino una simple argucia de despistado que se deja las llaves en cualquier sitio.
Pues a lo que vamos. Dejo el sitio solo. Me voy a cuidar chiquillos al campo. Que conste. No a descansar. Dejo a la gente al cuidado de esto, con un encargo. Mirar a ver si alguien sabe de qué obras maestras son estos comienzos. Naturalmente, daré unos premios, los premios... "Escribir y rascar, todo es empezar", que se me acaba de ocurrir. Aunque tampoco habría estado mal: "Premios Dónde están las llaves". Y como no tengo fotos de llaves, válgame que poca fotodiversidad tengo, he puesto una de un picaporte de una casa de Castelserás, provincia de Teruel, al lado de Alcañiz, que es donde vive mi amiga Wilma.
Para facilitar las cosas, doy una pista sobre el autor o la obra.

1. Galo neurótico.

"Mucho tiempo he estado acostándome temprano. A veces, apenas había apagado la bujía, cerrábanse mis ojos tan presto, que ni tiempo tenía para decirme: "Ya me duermo".
(Como pretexto para empezar, no tiene precio)

2. Ruso misterioso.

"Expiraba una tarde sumamente calurosa de comienzos de julio cuando un joven abandonó el cuartucho que alquilaba en el pasadizo S. y encaminó sus pasos, lentamente y como indeciso, hacia el puente K."
(Una excelente situación espacial para no perdernos)

3. Alemán de prolijo mapa.

"Un modesto joven se dirigía, en pleno verano, desde Hamburgo, su ciudad natal, a Davos-Platz en el cantón de los Grisones. Iba allí a hacer una visita de tres semanas".
(Otro joven en verano, pero este, como alemán, sabe perfectamente lo que hace)

4. Americano decidido.

"Llamadme Ismael. Hace unos años -no importa cuánto hace exactamente-, teniendo poco o ningún dinero en el bolsillo, y nada en particular que me interesara en tierra, pensé que me iría a navegar un poco por ahí, para ver la parte acuática del mundo".
(Situación temporal irrelevante, pero si se decuida, ve la parte acuática del mundo por dentro)

5. Un germánico entusiasta.

"¡Qué alegría verme ya lejos de ahí! ¡Lo que es el corazón humano, mi óptimo amigo! ¡Dejarte a ti, cuyo era yo el inseparable, y estar alegre! Ya sé que me perdonas".
(Así, con tanta exclamación, es fácil empezar. Matarile, rile, rile).

6. Comienzo escolar francés.

"Estábamos en la hora de estudio, cuando entró el director seguido de un chico nuevo con atuendo provinciano y de un bedel que traía un gran pupitre. Los que estaban dormitando se espabilaron y todo el mundo se puso de pie, fingiendo que había sido interrumpido en su tarea".
(Para que digan de los escolares de ahora. Aquellos hasta se dormían)

7. Ruso sentencioso.

"Todas las familias dichosas se parecen, y las desgraciadas lo son cada una a su manera".
(Toma del frasco de las grandes sentencias, pero verdad de la buena)

8. Español puntilloso.

"Las noticias más remotas que tengo de la persona que lleva este nombre me las ha dado Jacinto María Villalonga, y alcanzan al tiempo en que este amigo mío, y el otro, y el de más allá, Zalamero, Joaquinito Pez, Alejandro Miquis, iban a las aulas de la Universidad".
(Por referencias que no quede)

Hasta aquí hemos llegado desde los comienzos. Siempre, siempre hay que saber cómo empezar, que bien acaba lo que bien empieza y la viceversa antonímica, o sea, que mal acaba lo que mal empieza. No dirá nadie que estos comienzos no son de antología. Siento decepcionar a los que esperaban algo así como "En un lugar de la Mancha", porque ése es tan de antología, que lo saben hasta los estudiantes dormidos.

11 comentarios:

Miguel Ángel dijo...

Clares, buenas tardes. Mira una cosa, me parece estufendo que te fayas al campo con la chiquillería. Que lo disfrutes.

He prestado atención a tu nuevo concurso. Y te digo otra cosa. Nunca he hecho trampas, soy así de muermo. Cuando lo he intentado se me ha subido el pavo de tal manera que ha sido peor el remedio que la enfermedad, y enseguida me han pillado. Así que soy de ir con la (mi) verdad por delante y al menos no quedar de tramposo aunque sí por ignorante.
En cuanto al concurso, la 6 y la 7 que estaban más a mano las he acertado porque se me ha ocurrido copiar, pegar y buscar. Y eso no vale. No quiero darme de enteradillo. No las sabía, y sigo sin saberlas, porque no las he leído enteras. Ni al ruso y al español/canario. Así que dejo que otro u otra que sí lo haya hecho responda como debe ser, por derecho y en verdad.

En cuanto a los comienzos, soy de la opinión de que no vale cualquiera. Una de dos: 1ª. Una entrada de categoría que luego conduzca a ninguna parte es bobada, porque enseguida entra el sueño y uno lo deja. ¿Para qué seguir si no entretiene ni enseña? 2ª. Una información a tiempo y autorizada sobre la sustanciosa interioridad de la obra anima a continuar a pesar de que el pórtico no sea lo que podríamos llamar una perita el dulce.

Bueno, al menos eso pienso yo. ¡Anda que no me he tragado yo cosas buenas a pesar un título cualquiera y una puerta de entrada de espanto!

Saludos cordiales.

supersalvajuan dijo...

Cualquier obra tiene que empezar con énfasis y terminar de manera triunfante.

ernesto51 dijo...

Voy a ver, la verdad es que siete de las obras soy consciente de haberlas leído y, tras consultar libro por libro (vaya trabajito), lo he comprobado. Aquí van:
1. "Por el camino de Swan" (Proust)
2. "Crimen y castigo" (Dostoievski)
3. "La montaña mágica" (T. Mann)
4. "Moby Dick" (Melville)
6. "Madame Bovary" (Flaubert)
7. "Ana Karenina" (Tolstoi)
8. "Fortunata y Jacinta" (Galdos)

La 5 no lo tengo claro, bueno que no atino entre los que he mirado,pero seguiré dándole vueltas (y ojeando más libos).

Puffff. Vaya trabajo para la tarde del viernes.

Feliz estancia campestre. Besos.

Un profe cualquiera... dijo...

Hola, Clares, vaya profa debes ser siempre mandando tareas, que peligro tienes!!!

La número cinco es "Penas del joven Werther", y me pregunto en qué traducción, añeja como ella sola, jejeje.

Que lo pases bien en el campito.
Besos gordos.

Minerva dijo...

Hola Clares!

Aun debo ser muy ignorante :( pero no doy con los autores de ninguno de esos comienzos de libros. De pertenecer a algunos de los libros que he leido los hubiera reconocido por lo menos por una palabra, nombre.

Esperaré a ver las respuestas en cuanto las publiques :D, aunque me quedaré sin premio.

Espero que la pases bien en el campo con tus alumnos :) (y que no te resulten problemáticos, jajaja).

Un fuerte abrazo!

La pistola de Larra dijo...

Menos mal que entré tarde y ya estaban las soluciones, prácticamente. Más deberes yo no hago, que llevo una semanita...
Terminar también es importante, un buen final puede justificar una obra, dejar el regustín. Pero a mí de verdad de verdad me he dado cuenta de que lo que me gusta es que esté bien escrita y me sorprenda con páginas emocionantes de palabras y construcciones --sí estructuras-- que me dejen rumor en la cabeza y gusto en el cuerpo.
¡BUen fin de semana!

Clara y Pepe (los Chuquis) dijo...

Muy lindo, muy lindo... tú te vas al campo y nos dejas el trabajo a nosotros, ¡pues hoy no se trabaja!, ¡¡hoy es el Día de los Enamorados!!... tenemos un gran programa para festejarlo. Cena romántica, vinito, velas... y otras cosillas, jajajajaja.
¡¡Que pases un hermoso día con tu amor!!
Te dejamos un abrazote.

Matapollos dijo...

Curso (no concurso) de comienzos magistrales.
Si se trata de escribir y rascar, y también de buscar llaves (que ya han aparecido), pues se escribe y se rasca, sobre todo porque pica (y mucho) la curiosidad. La señora profesora, puede darse por contenta, ya que tener la destreza de provocar tales picores, sobre todo a ciertas edades, es todo un éxito.
A 1,25 la pregunta, una servidora hubiera suspendido el examen por saber sólo una respuesta con certeza: "Podéis llamarme Ismael", y las otras dos por las referencias al ruso sentencioso y al Juanito Santacruz que no está con sus amigos...
Sin otro particular, y aprovechando la ausencia del señor notario, ésta vez, atentamente, me he permitido no hacer ni una sola trampa, ni una.

eme dijo...

Pues, a veces me compro libros sólo porque me ha gustado le primera página, yo creo que la primera página es importante

Miguel dijo...

Saber empezar una novela, una poesía, como tú bien dices es primordial. Qué difícil se hace seguir con un libro cuyo principio no te diga nada.
Un saludo

PMM dijo...

Otra vez he llegado tarde, pero debo decir que sólo hubiera acertado sin hacer trampas, es decir, consultar al todopoderosos Google, Crimen y castigo, Moby Dick y Fortunata y Jacinta