21 noviembre 2008

La escafandra y la mariposa


Ya terminé de leer este libro. Supersalvajuan recomendó la película, la comentó y glosó con su cáustico estilo. No quise ver la película sin leer antes la novela. Eso hice. Me gustan las novelas que tienen película, porque así puedo decir como la cabra. ¿No sabéis el chiste de la cabra que está comiéndose una película vieja en un vertedero? Pues otra cabra le pregunta qué come y ella contesta, entre rumios, que "Lo que el viento se llevó". "¿Te gusta?", le pregunta la amiga. Y la cabra contesta: "Me gustó más la novela".
No sé si me gustará más la película, que veré este fin de semana. La novela me ha resultado fácil de leer, quizás demasiado fácil, pero está bien. No hay tragedia, no hay terribilidad. El hecho mismo en sí ya es bastante trágico. Jean-Dominique Bauby, debido a un accidente cardio-vascular, quedó encerrado en sí mismo, sin más comunicación con el mundo que su párpado para guiñar un sí o un no, o detener a la muchacha a la que dicataba el libro este en una letra del alfabeto. Dentro de esa terribilidad no le falta nunca sentido del humor, y es de agradecer. Tiene la ligereza de haber sido jefe de una de las revistas más frívolas del mundo femenino, femenino, de lo que no hay más. Alguna vez, una reflexión grave:

"Recibo algunas cartas notables. Las abren, las desdoblan y me las colocan ante los ojos según un ritual que se ha establecido con el tiempo y que confiere a la llegada del correo el carácter de una ceremonia silenciosa y sagrada. Leo cada carta yo mismo escrupulosamente. Algunas no carecen de gravedad. Me hablan del sentido de la vida, de la supremacía del alma, del misterio de toda existencia, y por un curioso fenómeno de inversión de las apariencias, son aquellos con quienes había establecido las relaciones más triviales los que más abordan estas cuestiones esenciales. Su ligereza enmascaraba un alma profunda. ¿Acaso estaba ciego y sordo, o bien se requiere la luz de una desgracia para que un hombre se revele tal como es?"

Todas esas cartas que recibe Bauby en su obligado cautiverio corporal, dan lugar a una hermosa metáfora:

"Un día me gustaría pegarlas por los extremos para formar una tira de kilómetros, que flotaría al viento como una oriflama a la gloria de la amistad. Eso alejará a los buitres".

No sé si es necesaria la desgracia para que un ser humano se muestre en toda su verdad y grandeza, pero quizás sí para saber quiénes son tus verdaderos amigos. Siempre serán los que te escriben cartas. O lo que sea. Sobre todo, si estás encerrado en una escafandra y sólo la mariposa de tu imaginación y tu recuerdo te permiten saber que estás en el mundo.

Para leer unas muestras de esta literatura de urgencia, de necesidad y dolor, seguid este enlace. Si os gusta, el libro completo. O la película, para tener criterio, como la cabra.

20 comentarios:

supersalvajuan dijo...

Demasiada real para el siglo XXI. Los niveles de Matrix son indescifrables. Un abrazo y Chaíto!!!

Joselu dijo...

Escribí un post sobre la película, pero no he leído el libro. Es una auténtica epopeya dictar esas oraciones tan largas y esas reflexiones tan lúcidas que tú entresacas del libro, teniendo en cuenta que fueron dictadas letra a letra. Prodigioso.
http://olahjl2.blogspot.com/2008/02/la-escafandra-y-la-mariposa.html
Tu comentario del libro no es muy distinto de las impresiones que saqué de la película. Un abrazo.

La del Planeta dijo...

Qué crudo ¿no? He estado leyendo las primeras páginas y la verdad es que no lo voy a leer, no tengo cuerpo...

ernesto51 dijo...

Pues es duro si pero yo lo apunto, la lista de lectras pendientes va a acabar conmigo pero... apuntado está.

miquelet dijo...

Tanto se ha hablado de este libro que me veo en la obligación de leerlo y lo pongo en el número 3, cuando acabe los dos que tengo en la mesilla de noche.

Salud.

Clara y Pepe (los Chuquis) dijo...

Las cabras sí saben de estas cosas, porque primero las prueban... jajajaja. ¡No tienes autoridad moral para reprocharnos nada, tú comenzaste! jajajajaja
Gracias por las recomendaciones, seguro que alquilaremos esta peli... si la recomienda la cabra.

Mal bicho dijo...

Uy, ves? Una de tus recomendaciones que no leeré, porque eso de los accidentes cardiovasculares me da muy mal rollo, y luego me duele el pecho. ( si lo se, soy asi de hipocondríaco )
Yo tengo un amigo al que le dio un chungo como el de Antonio Puerta, pero tuvo mas suerte porque no murió, es mas, esta perfectamente. Despues de eso yo me pase dos meses agobiado por si me daba a mi lo mismo.

PMM dijo...

La leeré, seguro. Además tienes la razón en que es necesaria la desgracia para ver quienes son tus verdaderos amigos, triste, pero cierto

Clares dijo...

Super, sí, demasiado real, y en el inicio del siglo XXI, quizás precisamente por eso. Acuérdate de que él es consciente de que está vivo por gracia de la medicina, y esto plantea un debate. ¿Es necesario? En este caso, dio lugar a un libro y a una película, pero yo me lo planteo para mí misma y no sé qué diría.

Es normal que coincidamos, Joselu, voy observando que tenemos criterios muy parecidos, aunque yo los exprese con menos "gravitas", Ahora iré a mirar tu entrada sobre la película.

Clares dijo...

La del planeta, a pesar de eso, cuando tengas más ánimo y si cae en tus manos, pues no dudes en leerlo, porque a pesar de todo, no es tan duro como parece. Es incluso divertido a veces.

Ernesto, Miquelet, ya os digo que es fácil de leer. Como sois buenos lectores, en un nada lo tenéis hecho. Es como un bocadito francés entre dos platos fuertes. Así lo he leído yo.

Clares dijo...

Yo, sí, Chuquis, yo soy como la cabra, me como la novela y luego, a ser posible, la película, así que luego tengo verdadero criterio, no como otros.

PMM, un saludo y te doy toda la razón. Este lo sabe bien cuando tiene el percance, pero la reflexión da para mucho más. Quizás lo comente luego.

Ay, Malbicho, te acompaño en esos temores. Mira si seré hipocondríaca, que no voy al médico por si me sacan algo. Me cuesta un trabajo ir, que sólo me decido cuando me veo fatal. De todos modos, aquí la cosa empieza cuando ya le ha dado, así que te ahorras el sufrir.

Pilar M Clares dijo...

La película es interesante, está bastante bien resuelta; me pareció estupendo el guión, y supuse una novela detrás efectivamente algo bestseller con todos mis respetos para ese género nada despreciable a pesar de su mala fama. Pero la verdad es que no me atrajo leerla, precisamente por lo mismo. Cosas internas del cuerpo, ..vamosshhh a hacerr...

Clares dijo...

Sí, es una especie de bestseller. No suelo leer estos lanzamientos editoriales, pero en este caso, me atrajo la situación del tipo, que hace realidad algunos de los peores sueños de Beckett, por ejemplo. Tampoco podía tener el pobre un estilo muy florido, ya que el método de escritura era en sí mismo precario. A mí me pilló bien y la leí. Fácil, pero interesante por todo lo dicho.

Fernando Manero dijo...

Me basta tu reflexión, clara, precisa y sensible como todas, para hacerme una idea de lo que es una obra de la que no habia oido y que quizá algún día leeré. Me quedo con tu comentario sobre el valor de la amistad en los momentos críticos de la vida, que es cuando se pone a prueba y se evidencia las grandezas y miserias del ser humano. Ay, el valor de las cartas, que hemos acabado perdiendo y a las que apenas recurrimos para cuestiones que tienen más que ver con lo público que con lo privado. Me resisto a que eso ocurra y por eso sigo utilizando la carta manuscrita y el correo con sellos para dejar constancia explícita de cuanto tengo algo que comunicar a una persona que aprecio. Es más incómodo, pero cuando la deposito en el buzón tengo la impresión siempre de que el esfuerzo ha merecido la pena, ya que nada tan personal y entrañable como comunicar lo que uno siente a travé de las particularidades de su caligrafía. Un abrazo

Clares dijo...

Hola, Fernando, ya de vuelta de tu viaje, imagino, y si no, desde el otro lado del océano.
A mí también me gustan las cartas escritas, pero ya ves que el correo electrónico se está adueñando de las comunicaciones entre amigos dejando el correo sellado para lo oficial. Ahora ya da hasta un poco de apuro escribir cartas de las de verdad. Todo es que creemos un club de correspondencia epistolar. No sería mala idea.

Mameluco dijo...

Que cosas, volver al mundo blogger tras un par de días de descanso, más o menos con un tío que escribe con los ojos...
A mí las historias de superaciones humanas me parecen bien para los telefilms para después de comer, pero para los libros prefiero la cosa normal. Es más prefiero la mezquindad o el sentido de un humor de un sano. Porque el sentido del humor de un enfermo es el clavo ardiendo al que más de uno se aferra (yo incluido)...

Prefiero las novelas de los suicidas a las novelas de los que cantan a la vida. Eso es así.

Ramón de Mielina dijo...

Deberían prohibir hacer películas de libros, nunca cumplen las expectativas que uno tiene si lo ha leído. Y hay quien cree que por ver la película ya ha leído el libro. Es como los libros sacados de películas. ¡A la hoguera! Y eso que estoy en contra de quemar libros pero estos...

Clares dijo...

Cuánto lo siento, Mameluco, pero es que era el libro que acababa de leer, y yo soy una desaprensiva con la lectura; me lo leo todo, todo. La peli ya la he visto, no añade nada al libro, pero estaba muy bien cinematográficamente. Ahora bien, puesta a elegir, estoy contigo. Gente normal es lo que va haciendo falta en la literatura y hasta en las pelis.

Ya ves, Ramón, yo en eso no estoy de acuerdo contigo, Me gustan las adaptaciones, me dan curiosidad por lo que tienen de traducción entre dos lenguajes artísticos, pero no sé si es que le concedo prioridad a la literatura, por lo que sea, que no concibo las traducciones de cine a literatura. Manías mías.

Ramón de Mielina dijo...

Manías, manías! :-) Me parece bien!

Clares dijo...

Si no tuviéramos manias, ¿qué sería de eso que se llama la "personalidad"?