24 enero 2010

Media maratón internacional de Santa Pola

Hoy he ido de madre de la Pantoja. A ver cómo mi niña, que ya no es tan niña, corría la media maratón. El cinéfilo también ha ido de padre de la niña y de abuelo de los nietos, y hasta de suegro del marido de la maratonista. Amaia decía que su madre había ganado, porque era verdad. Ha ganado un montón de todo, de cuerpo atlético, de simpatía, de confianza en sí misma, de alegría, de superación personal, y además, que ha ganado, que Amaia lo dice y ya está. Después todos hemos ganado un pedazo de arroz a banda que no se lo saltaba un maratonista avezado. Y aquí dejo las fotos para quien las quiera ver. Mi hija iba tan rápida que no he podido pillarla con la cámara hasta que no ha llegado a la puerta del restaurante.

Una media maratón es la mitad de una maratón completa, o sea, 21 kilómetros más o menos. Helena los ha corrido en algo menos de dos horas, que no está nada mal. Los tres primeros eran unos gamos, tres personas africanas, según me han dicho, que tenían unas piernas increíblemente largas y que daban zancadas de dos metros. Eran profesionales y han ganado en su categoría. Estos de la foto eran los populares.



También valía correr con silleta y niño dormido. No se detienen, a no ser que el niño se despierte, y llegan a la meta, que piano piano, se va lontano, pero no iban piano, que iban a toda marcha y parece ser que la silleta les sirve de liebre.

Y por supuesto, en silla de ruedas. Vivan los valientes. Habia atletas de medio mundo, de todos los tamaños y de todos los colores. Siete mil personas a la carrera. No sé cuántas mirando, que nos cansábamos sólo de verlos. Ambiente muy festivo.


Así iban los corredores. De los siete mil que eran, setecientos eran mujeres, que dicen que no es mal número para lo que suele ser. Apunta el cinéfilo que estos y estas serán los supervivientes si la salvación está en correr. A mí me va a pillar de pleno como sea eso.


Se permitía correr con todo tipo de caprichos indumentarios, jocosos y patrióticos, como este friki de paraguas en la mollera y bandera nacional al viento. He visto pelucas de todos los colores fosforitos y vestuario deportivo de lo más variado.


No sé cómo puede esta muchacha, que es mi hija, tener en brazos a la pequeña después de correr veintiún kilómetros a marcha rápida y encima ganar, según versión propia de "mi mami es la mejor", y no hay más que decir. Quiero decir que no están aquí todo lo guapas que ellas dos son, pero no hay otra foto mejor que poner.  Como vuelva a ganar otra maratón y se vaya a las cochimbambas a correr, me voy otra vez de madre de la Pantoja. Me ha gustado. Sobre todo el arroz a banda.

Apunte musical. En la meta los altavoces tenían una música de lo más variado. He podido escuchar, no en este orden, pero más o menos:

El coro de los gitanos de Il Trovatore.
Bienvenidos de Miguel Ríos
Dancing Queen
Aleluya de Haendel
Coro de soldados de Fausto
Canon de Pachelbel
Música disco variada

Para gustos eclécticos y bien formados. El caso es que en llegando corredores a la meta, todo parecía que acomodaba.

29 comentarios:

Fernando Manero dijo...

Yo también me apunto. Al arroz a banda, naturalmente, que para la otro se me pasó ha tiempo el arroz. Estos sí que son tiempos buenos para el deporte, pues a pesar de correr también, nunca quedaba antes del décimo y jamás habia consuelo, ni arroz, ni lentejas, ni una ayuda, ni una mano ni un favor. Nos lo ocultas, pero lo descubriremos. Tras esas bellezas, que alegran las calles de Santa Pola, y que forman tu familia, hay muchas horas de entrenamiento, de conversación, de ánimos, de buen estilo y mejor comprensión, y además buen condumio, esmeradamente atendidas por Fuensanta, pese a cometer el craso horror de parangonarse con la madre de no sé quien. De eso nada, monada. Que la media maratón no es como echar gorgoritos y playbacks; que requiere disciplina, que lo sé yo, es decir, tesón, buen dormir y mejor yantar. Por eso, tras 21 Kms. y sus tensiones... he ahi la alegria de la huerta, la frescura en el rostro, ya que cuando rie una huertana "resplandece de hermosura toda la vega murciana". ¿O no? Que me lo digan a mi, que soy de Burgos, de cerca de Miguel Angel, que también sabe mucho de arroces.

PMM dijo...

Pues yo soy como tú, de las que voy a mirar como llegan a meta. Casada con un corredor de maratón amateur, pero no se me ha pegado nada de nada. a teoría la sé toda, pero la práctica ya es otra cosa. Mucho mérito tienen los corredores de larga distancia, así que un abrazo muy fuerte para tu hija, y espero que le hayasi dejaod la mejor ración de arroz para ella.

Eme dijo...

Yo también he comido arroz a banda, pero en la banda de casa ;)
Un besico!

Thornton dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
supersalvajuan dijo...

Búscate la versión del Dancing Queen de Abba que hicieron The Sunday Drivers. Te gustará
http://www.youtube.com/watch?v=0WiLGVU--Zk

Miguel Ángel dijo...

La música, ¡bien!
El arroz a banda, ¡bien!
El triplete ganador, ¡bien!
La silla de ruedas y la silleta con bebé, ¡bien!
La madre ganadora y la hija animadora, ¡bien!
El cinéfilo entusiasta, ¡bien!
Helena con hache, ¡bien!
Los 21 kilómetros superados, ¡bien!
¿La abuela, madre de qué? ¡Amos anda! Para ná… Que madre no hay más que una y esa comparanza no hace justicia, que no. ¡Y se acabó!
Yo más bien me ha imagino como Agustina de Aragón, arengando a las mesnadas contra el fiero invasor. Pero como es de Murcia, huertana para más señas, es "La Generala del Reino", destronadora de La Arrixaca, por muchos blasones que esta tuviera.
¡Pues claro que ganó la hija de la citada, ¡en todos los órdenes!, hasta en animadora incondicional y seguidora cochibambera.

Y no lo digo yo, que lo dice Amaia; y eso va… a misa.

Leandro dijo...

Me he cansado sólo de leerlo

Ernesto dijo...

Perfecta crónica ilustrada de una media maratón, aunque yo me quedo con el aspecto humano y familiar.

Bravo por tu hija, capaz de movilizar a toda la familia.

Bravo por Amaia, con su sentido del orgullo hacia su madre.

Bravo por los abuelos, el cinéfilo y la cronista, que desbordan baba ante sus chicas (hija y nieta)-

Y Bravo por el arroz a Banda, perfecto colofón a la jornada.

Un puñado de besos y abrazos a repartir entre todos.

Clares dijo...

Que conste, Fernando, que el arroz a banda a mí me sale riquísimo; no tanto como a los de Santa Pola, pero casi. Estás convidado en cuanto te parezca bien venir por aquí.

A mí, PMM, me pasa que las cosas de mis hijos me emocionan mucho, como es natural. Hoy he disfrutado un montón, pero de lo que más de ver a mi hija tan feliz y animosa. Ya digo, de madre de la folklórica a donde sea.

Eme, no vale comer arroz a banda si no has corrido veintiún kilómetros en dos horas o al menos te has cansado viéndolo, como me ha pasado a mí. La próxima, a correr, que es sano.

Clares dijo...

Thorton, te veo poco impuesto en el lenguaje de los corredores. Te explico: cada corredor se busca una "liebre", palabra metafórica como comprenderás, que quiere decir alguien que corra más que uno mismo y al que seguir, pues eso te anima a correr. En el caso de papás o mamás con silleta, el adminículo provisto de niño dentro es la liebre. Eso me ha explicado Helena. O sea, que no me pongas méritos que es la sabiduría popular quien habla por mi boca.

Bien por todos y todas, Miguel Ángel. La gente es así de maravillosa cuando les dan oportunidad. Lo de la H en el nombre de mi hija era por un afán de purismo, queríamos el nombre original. Así consta en todos sus documentos.

Clares dijo...

Explico ahora que lo de la madre de la Pantoja no es porque yo aprecie a la tal señora, que nada en absoluto, sino porque así lo dice la gente. Pues ya sabéis que es costumbre que las folklóricas vayan con su santa madre a todas sus cosas y suele ser la madre la primera y mejor fan de la niña cantaora. Es por eso solamente.

Isabel Martínez dijo...

Clares, qué día más bonito debió ser para ti y para tu peludo. Sin correr. Acompañados de hija, nieta y yerno. Espectáculo, música buena (Verdi, Haendel y hasta el famoso y armónico canon). De postre, un arroz abanda, que en Santa Pola lo hacen delicioso (la última vez lo comí en La Casa del Mar y bueno, bueno).

Tu hija y tu nieta, como han dicho anteriormente, son bien bonicas. Aunque se les note el cansancio, las facciones las delatan.

Abrazos no maratonianos, sino sedentarios, de reposo.

Clares dijo...

Y de nieto, Isabel, que también iba, pero que no lo he sacado porque ya se está poniendo creído el zagal. Por cierto, el arroz no fue para postre, que para postre tuvimos una bandeja así de grande llena de trocitos de tarta y pasteles. Ya no sé por dónde irá el colesterol, pero un día es un día.

Thornton dijo...

Clares, ¿que no estoy puesto en ese lenguaje?. Te dije que soy entrenador nacional de baloncesto, he estado federado en baloncesto y en atletismo. Ahora sólo lo estoy en golf, en montañismo, en tenis y en pádel...Si sabré yo lo que es una liebre. Pero la ocurrencia de llamarle así al cochecito es lo que me deslumbra. Un saludo.

Clares dijo...

Mil veces perdón, atleta, que no me acordaba de tus proezas deportivas. Qué metepatas soy, señor. Oye, que lo del cochecito como liebre nos dio tema para la comida a todos y nos reímos un montón, pero la ocurrencia fue de mi hija. O sea, que eres muy alto, lo digo por el baloncesto. Jajaja, vamos acotando: algo que ver con San Antolín y muy alto. Aparte esta pesquisa, ruego humildemente tu perdón por ser tan atrevida de explicarte tales cosas. Abrazos, presi.

Thornton dijo...

Ves como tenía su gracia, a mí desde luego me la ha hecho. Te recuerdo que al baloncesto juegan los llamados "bases" que suelen ser unos señores muy buenos y muy bajitos. Yo era base y en los años sesenta, imagínate lo alto que soy. Eso sí, de San Antolín. Un saludo.

Clares dijo...

Pues nada, ahora al contrario, ya sé que no eres muy alto. Tampoco conocer a la gente en este medio es de gran importancia. Al fin y al cabo es una forma más de construcción de un personaje, de un alter ego. Aunque descubriera que eres en realidad mi hermano Manuel, por ejemplo, sería lo mismo, serías siempre Thorton en este espacio. Sólo hay un matiz; que unos construyen un personaje que casi se puede superponer al real, como es mi caso, y otros se alejan más de su propio ser, algunos incluso se convierten en lo contrario de lo que son, pero para eso hace falta un verdadero actor ciber. Así como te muestras me encanta.

el brazo de cervantes dijo...

Me hubiera gustado estar, pero ya sabes que ando de mudanzas, imposible hacer cajas y comer arroz en Santa Pola
¡Ayyy más quisiera yo!
Un beso para toda la familia.

Clares dijo...

Para la próxima maratón te apuntas, que se pasa realmente bien. Y yo sé que esas cosas te gustan. Besicos, y que te acomodes pronto y bien en tu nueva casa.

Mameluco dijo...

Hay cosas en el mundo que son inmiscibles e incompatibles. El agua y el aceite. El cuarzo y los feldespatoides. El deporte y yo, jajaja. Yo solo corro (la diezmílesima parte del maratón) cuando tengo que ir al señor Roca.
Yo solo digo que, aunque correr es de cobardes -jijiji-, si se lo pasan bien pos mu bien que se diría en la garganta popular y redundante.
Eso si, el arroz a banda... ¡ogh! EL ARROS A BANDA (con mayúsculas y seseando)...

Clares dijo...

Yo ya he advertido que de deporte nada, que yo iba de madre orgullosa y de devoradora de arroz a banda. Que era una cosa especial. Cuando vuelvas por aquí, te preparo uno que ya verás. O nos echamos el viaje para Alicante, según nos parezca.

Nuski dijo...

hola a todos... aquí la maratoniana o maratonista, la verdad me gusta mas como suena la primera.

Solo quería decir que fue un día increible.
Primero porque cumplí mi modesto objetivo de terminar una media, que para mi era, ya de por si, una gran distancia. Digo era porque despues de seguir a mi admirado Abel Antón en sus consejos y entremientos, la media maraton se ha convertido en una distancia de relativa facilidad de recorrido. También porque pude terminar con una gran sonrisa como recomienda mi viejo amigo de lecturas Jeff Galloway, sin otra finalidad que querer y poder repetir la experiencia. (ya estoy inscrita a la media de la ciudad de murcia jejejeje).

Segundo, no porque sea menos importante, sino porque sin lo primero no se hubiera dado... porque jamás pensé que me pudiera emocionar tanto al ver a mi familia animándome. A mis padres! tan lejanos al mundo del atletismo... y tan cercanos a mi en ese momento, a mis hijos, para los que trato de ser un referente, especialmente para mi hija. Fueron 10 segundos de intensa emoción que me hicieron dar un ultimo impulso (mis ultimos 5 km fueron los mas rapidos de toda la carrera). Y por supuesto, al ver a mi pareja, Oscar, que me acompaño en todo momento y se convirtió en mi mejor aliado y complice.
Muchos maratonianos dicen que corren por el festejo con los amigos y familiares posterior a la carrera... estoy totalmente de acuerdo, el arroz estaba estupendo, qué bien me vino recargar hidratos, pero aunque hubiera estado malo, que en absoluto, solo el estar comiendo con "ellos" fue un placer incomensurable y fue cuando la carrera se trasladó para mi a un segundo plano. Porque lo bonito de correr no es en si el hecho de hacerlo, sino toda la transformación que supone para ti y para tu entorno.

Por ultimo quiero decir, que si para poder terminar una media o un maraton completo es necesario mucha fuerza de voluntad, tensón, capacidad de sufrimiento (moderado), fuerza interior y mucha paciencia... lo que más te ayuda a seguir avanzando y se convierte en una dosis de energía mejor que cualquier otra vitamina es el ánimo de tu familia. Ver a mi padre y despues a los crios con mi madre y oscar me impulsaron a correr con mas energìa y motivación que en cualquier otro moemento de la carrera. Por eso les doy las gracias por estar ahí, no solo en Santa Pola, sino en todos los momentos que comparto con ellos. Los que me permiten disfrutar de ellos y los que me permiten salir a entrenar y disfrutar de la carrera.

Un beso a todos y gracias por los ánimos.

PD. tengo muy mala cabeza, pero no me acuerdo haber dicho que el carricoche fuera una liebre... por cierto, si alguien sabe de un entrenador/ra... me ha venido muy bien autoentrenarme pero tambien supone dedicarle mas tiempo a la carrera.

Nuski dijo...

en la sansil de murcia una criajilla muy graciosa dijo:
!!!!Otra chica!!!!!

en la media de santa pola un joven dijo:
Me canso nada más que de verlo!!!

estas cosas son por las que sigues corriendo... entre otras cosas, jjjjj

Clares dijo...

Nuski, sabes que estamos muy orgullosos, y que lo pasamos muy bien contigo, con los críos y con Óscar. A la próxima, allí estaremos de nuevo, pero esta vez invitamos nosotros.
Y lo de la liebre lo dijiste tú, creo recordar y luego papá y yo estuvimos riéndonos con eso un buen rato. Besicos, guapa.

encarna dijo...

Desde luego sois una familia y una gente fenomenal.

Yo también estoy muy orgullosa de conoceros.

Muchos besos

Clares dijo...

Encarna, no me sofoques, que tú sí que eres de lo que no hay, un cielo y la amiga mejor de mi vida. Besicos.

mobesse dijo...

Hola, Nuski.
¡Que suerte tiene tu padre con una hija tan entusiasta! Menos mal que ya no tiene que darte un sopapo, porque cualquiera te pilla.

Nuski dijo...

lo agotaría por cansacio pero no por velocidad, jajajajaja!

es la carrera la que me hace entusiasmarme, saca lo mejor de uno mismo. No es correr y ya está, es todo un proceso que se puede aplicar a la vida misma. aunque todavía tengo mucho que correr y mucho que aprender... de la vida!!! besos

Clares dijo...

Nuski, hasta el último día de la vida se está aprendiendo, así que adelante, tienes un montón de vida por delante, y llena de cosas buenas y postitivas. Por cierto, que ya estamos aquí, en casa, y que luego nos iremos a ver a los chiquillos. Besicos.